Cameron acusa a Boris Johnson y a su ministro Gove de basar su campaña en mentiras

  20 Junio 2016    Leído: 170
Cameron acusa a Boris Johnson y a su ministro Gove de basar su campaña en mentiras
Las encuestas cambian de sesgo tras el asesinato de Jo Cox, con leve ventaja para la permanencia

Tras tres días de luto por el asesinato a tiros y puñaladas de la diputada laborista Jo Cox, obra de un desequilibrado con simpatías neonazis, la campaña se reanudó este domingo. Todo volvió a transitar por donde solía, por el bronco campo de batalla del Partido Conservador. En una entrevista en «The Sunday Times», periódico de Murdoch que inesperadamente ha pedido el voto para Leave, Cameron lanzó su mayor ataque contra sus correligionarios Boris Johnson y Michael Gove, su ministro de Justicia. Sin rodeos, los acusa de basar su campaña en tres mentiras: proclamar que Turquía va entrar en la UE, asegurar que el Reino Unido envía cada semana a Bruselas 350 millones y recalcar que Gran Bretaña tendrá que formar parte de un nuevo ejército común europeo. Todo es falso, según Cameron, quien pidió a los votantes que no se suban «al coche averiado de Boris Johnson».

Boris celebró su 52 cumpleaños con un mitin en Londres. Un golpe de hemeroteca le enturbió un poco el aniversario. Ha aparecido un vídeo de Sky televisión de 2013, en el que el actual paladín del Brexit decía todo lo contrario a lo que pide ahora: «Votaré por estar en el mercado único. Quiero comerciar abiertamente con nuestros socios y amigos europeos». Para justificarse, Johnson, el líder más popular entre las bases tories, pretextó que ha cambiado de opinión porque la UE no se ha reformado. A nadie se le oculta que se ha puesto al frente de la marcha del Brexit por sus ambiciones personales de suceder a Cameron. La prensa inglesa, siempre divertida y revoltosa, ha comenzado incluso a entretenerse especulando si ese llamativo pelo rubio que luce no será de bote.

La familia tory no se pone de acuerdo en economía. El atildado y solvente Michael Gove, cerebro real de Leave, fue entrevistado en la BBC y sin aportar argumento alguno aseguró que «no habrá recesión» con el Brexit. Incluso dejó frases como «tendríamos significativamente más dinero votando Leave». En un discurso puramente nacionalista, vendió que «vamos a poder tener el control y no decidirán nuestro futuro en Bruselas o Francfort».

A la misma hora, su compañero de gabinete George Osborne, el favorito de Cameron y ministro de Economía, lo veía al revés: los organismos internacionales calculan que el PIB británico caería con el Brexit entre un 5% y un 6%, «pero personalmente creo que podría ser bastante peor», advirtió.

Solo una cosa ha puesto a todos de acuerdo: un execrable cartel que Nigel Farage, el líder populista y populachero de UKIP, presentó solo unas horas antes del asesinato de Jo Cox. Es la foto de una larga cola de refugiados desvalidos en Eslovaquia, bajo el lema «Punto de ruptura». Osborne comentó que le recordaba a la propaganda de los nazis en los años treinta. «Me estremecí cuando lo vi», comentó Gove. Boris Johnson también lo condenó.

Farage no pidió disculpas. Se limitó a decir que este lunes presentará un nuevo cartel. Reconoció que el asesinato de Jo Cox ha mermado las opciones del Brexit: «Teníamos nuestro momento, hasta que llegó esa terrible tragedia. Nos ha golpeado. Cuando te enfrentas al establishment necesitas tener tu momento».

Una singularidad de la campaña es que todos tratan de erigirse en representantes del genuino británico de a pie. Eso crea curiosas paradojas, como ver a Osborne, siempre acusado de fomentar una fiscalidad que prima a los más pudientes, lamentando que el Brexit es cosa de ricos: «Los británicos no pueden llevarse su dinero a otro país. El Brexit puede ser para los muy ricos, pero no para la clase trabajadora».

La intuición de Farage de que la tragedia ha paralizado la crecida de Leave la señalan también los sondeos. A cuatro días de la votación, han dado la vuelta. La permanencia tiene ahora un exiguo punto de ventaja, 45%-44%, según los compendios de encuestas. De todos los estudios de la prensa dominical, solo uno se llevó a cabo en los dos días posteriores al asesinato. Se trata del de «Mail on Sunday», edición dominical del tabloide conservador «Daily Mail», que otorga tres puntos de ventaja a la permanencia: 45-42 (invierte así lo que marcaba antes del atentado). Inesperadamente, «Mail on Sunday», de marcada línea antieuropea hasta ahora, ha pedido que se vote «Remain». El editorial se titula: «Vota Remain por una más segura, más libre, más próspera, y sí, incluso más GRANDE Gran Bretaña».

«The Sunday Times», el dominical de Murdoch, concede a «Remain» un punto de ventaja, 44%-43%. Es llamativo que en su editorial aconseja que se vote por salir de la UE, llevando así la contraria a su diario hermano «The Times». El editor australiano, con su ideología bifronte habitual, mayormente mercantil, apuesta a todos los colores: pro Brexit en «The Sun», el diario de más venta del país; pro UE con el respetable «The Times» y ahora contra la UE en «The Sunday Times».

En las casas de apuestas
«The Observer», el dominical del «Guardian», habla de un empate en el 44%. El escocés «Herald» marca un 46-43 a favor de «Remain». El estudio de YouGov para el programa «Good Morning Britain» de la ITV también es favorable a la permanencia, 44-42. En las casas de juego, el termómetro más fiable, sigue subiendo «Remain», con un 72% de posibilidades frente al 28% del Brexit.
ABC.es

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