Copa del Rey: El Atlético cae por el precipicio en León

  24 Enero 2020    Leído: 279
  Copa del Rey:   El Atlético cae por el precipicio en León

La Cultural Leonesa vence al Atlético de Madrid en la prórroga (2-1) y completa uno de los mayores ridículos de la era Simeone con el equipo eliminado en Copa del Rey.

A veces no basta con estar bien advertido para sortear una trampa. Al Barça le rescató Griezmann y al Madrid lo calmó Brahim. Pero el Atlético nunca encontró a quién agarrarse y por eso murió en la prórroga frente a una Cultural que, tomando prestado su libreto, nunca dejó de creer. Todo lo contrario que los rojiblancos, que sufrieron su mayor sonrojo desde que llegó Simeone. Curiosamente, el argentino aterrizó tras un KO en la Copa del Rey ante el Albacete, en el lejano diciembre de 2011.Otro Segunda B como el bravo equipo leonés, que garabateó una página en la lista de tragedias de los madrileños.

El Atlético salió con la intención de cambiar el gesto y dar por olvidada la trágica noche en Eibar. Pero, sin duda, desconocían lo que el destino les tenía preparado. Y lo hizo, paradójicamente, sin un 9 sobre el campo. Mientras en las oficinas del club apuran las horas para convencer al PSG y reclutar a Cavani, en León, Correa, Joao Félix y Vitolo trataron de solucionar sin éxito los problemas con el gol que su equipo arrastra esta temporada. Tal vez todo hubiera sido distinto si Vitolo, al poco de arrancar, hubiera afinado su remate en uno de esos envíos teledirigidos que Joao se sacó de la chistera.

Porque los de Simeone asomaron con ganas, fuerza e intensidad. Como si nada hubiera pasado en Eibar. Como si las primeras partes de los partidos hubieran dejado de existir. Y mientras la Cultural aguardaba con calma en su campo, Héctor Herrera obligó a lucirse al portero con un disparo enroscado que fue despejado con un soberbio manotazo. Fue lo más atinado que acertó a concretar el mexicano, sustituido por Thomas al descanso. Pareció que el Atlético estaba empeñado en ser otro. Sólo sería un espejismo.

De las imprecisiones rojiblancas, que no dejaban de sacar de quicio a Simeone en su banda, empezó a crecer la Cultural. Un equipo que navega con firmeza en su grupo de Segunda B (es segundo) y aspira a regresar cuanto antes a la categoría de plata. Con la camiseta blanca andaba el infatigable Sergio Benito, que acabaría convertido en héroe, siempre con las uñas afiladas.

Cada pérdida del Atlético, algunas casi incomprensibles, era un toque de corneta para una Cultural cobijada en su madriguera de las embestidas del gigante, como ha sido costumbre en los rojiblancos desde que llegó Simeone.

Nunca llegaron a encontrar un mástil al que agarrarse en la tormenta ni un ariete que machacase alguno de los centros. La cabeza de Saúl, llegando desde atrás, era una solución de urgencia. Al menos, Manu Sánchez, en su flanco izquierdo, volvió a transmitir buenas vibraciones, como el día de su estreno ante Osasuna. Al menos, Marcos Llorente no paró de barrer.

LAS PARADAS DE LUCAS GIFFARD
Antes del descanso, en el Atlético ya sabían por qué nadie había conquistado el Reino de León desde hacía 15 meses. Entonces, también en la Copa, lo logró el Barça, ya en el descuento. E incluso se llevaron un buen sofocón cuando Sergio Benito, como no, cabeceó desviado por un palmo un saque de esquina. El corazón rojiblanco ya andaba a mil por hora. Mucho más cuando de nuevo Vitolo, otra vez en sintonía con Joao Félix, arrojó al precipicio su segundo cara a cara con el portero francés Lucas Giffard, que empezaba a tomar forma de superhéroe.

Tal vez de ese error naciera la primera oportunidad de la temporada para el inédito Ivan Saponjic, el único 9 atlético que ayer jugó con camiseta atlética. Precisamente a Saponjic, el jugador más larguirucho de la plantilla (1,92 metros), buscaban sus compañeros en un saque de banda cuando apareció Correa. El que ahora mismo conoce el camino del gol en el Atlético. Y asomó también Joao Félix, en su tercer regalo de la noche. Y entre ambos fabricaron la llave que abrió durante unos minutos la puerta de octavos de final.

No fue, ni muchos menos el ocaso de la 'Cultu'. Más bien fue el amanecer. Los leoneses rugieron con fuerza y mandaron el partido a la prórroga, gracias a un zapatazo de Castañeda y sostenidos por su estelar guardameta, que fue repeliendo, uno por uno, los chispazos desesperados de Saponjic, que habrían cambiado el rumbo del trágico desenlace.

No pudo luchar el Atlético contra su fatal destino en la prórroga. Allí golpeó con más fuerza la Cultural, gracias el zarpazo letal de Sergio Benito, que tuvo todo el aplomo y la puntería que le faltó a los del Cholo. En León clavó la rodilla Simeone y su nuevo proyecto se precipitó por un precipicio inesperado.

elmundo


Etiquetas: CopadelRey   ElAtlético