Barcelona: de capital turística a capital del crimen

  23 Agosto 2019    Leído: 534
    Barcelona:     de capital turística a capital del crimen

Los problemas de seguridad en Barcelona han alcanzado un nivel inédito en la España moderna. La preocupación se ha extendido a la comunidad internacional y las cancillerías han llamado a sus ciudadanos a tomar medidas de seguridad.

Al menos trece muertes violentas se han producido en lo que va de año, tres más que durante todo el 2018. El número de atracos ha crecido en un 30%, apuntan fuentes policiales, que en muchos casos vienen acompañados de apuñalamientos, llegando a registrarse hasta tres en un solo día.

Al parecer nadie escapa del peligro. Una de las últimas noticias que más resonancia tuvo fue el asalto al embajador de Afganistán para robarle un reloj de lujo. Otro caso sonado fue el de la viceministra de Corea del Sur, de viaje oficial a Barcelona, que murió tras golpearse en la cabeza cuando intentaban robarle el bolso.

La Embajada de EEUU en España ha lanzado una alerta a sus ciudadanos sobre el aumento de delitos violentos, especialmente en las zonas turísticas.

"Las autoridades locales han avisado de un incremento significativo en el número de robos con violencia de joyas, bolsos y relojes", indica la nota.

La situación ha obligado al ayuntamiento de Barcelona a admitir que existe una "crisis de seguridad" en la ciudad y que "están tomando medidas para revertir la situación" y evitar que se haga más crítica.

En Barcelona, la inmensa mayoría de los detenidos no ingresa en prisión al considerarse el hurto un delito menor. Las autoridades reconocen que faltan agentes del orden, por lo que han incrementado el presupuesto destinado a la seguridad en la ciudad y a partir de septiembre se desplegarán 300 mossos más en la capital catalana.

El portal de análisis criminalidad y nivel de vida Numbeo, ha registradoun elevado aumento de la criminalidad en los últimos 3 años. Otro indicador, SaveAround, cataloga de 'alto' el riesgo de ser víctima de los carteristas y de estafadores que intentan aprovecharse de los turistas, así como un nivel 'medio' de ser atracado. Sputnik


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