Griezmann: “Si hay que pedir perdón, es en el campo donde mejor hablo”

  15 Julio 2019    Leído: 515
  Griezmann:   “Si hay que pedir perdón, es en el campo donde mejor hablo”

El atacante no se arrepiente de quedarse hace un año en el Atlético y da las gracias al Barça por “otra oportunidad”. “Con asistencias se arregla”, dice sobre Messi.

Aunque no se abrieron las puertas del estadio por las obras, al menos una veintena de niños con la camiseta del Barça y con el apellido de Griezmann a la espalda se arremolinaron desde las cinco de la tarde a las afueras del Camp Nou con sus padres, ilusionados por ver aunque fuera de refilón al nuevo en la oficina. Ese era Antoine Griezmann (Mâcon, Francia; 28 años), el fichaje por el que el Barça ha pagado 120 millones (aunque el Atlético reclama 200 porque entiende que la operación se hizo antes del 1 de julio, cuando la cláusula no había descendido contractualmente) y por el que también ha esperado un año, toda vez que en el curso anterior negó al club azulgrana para quedarse en el Wanda. Rechazo emitido en el documental La Decisión de Kosmos, productora de Gerard Piqué. “Nuestros caminos han vuelto a encontrarse”, señaló el presidente Josep Maria Bartomeu. “Gracias por darme otra oportunidad. Vengo con muchas ganas y acepto este reto importante”, respondió Griezmann.

A pesar de que el estadio no valía ni como fondo de pantalla porque el césped está levantado y solo se aprecia tierra y maquinaria, Griezmann compareció bajo el palco del Camp Nou para una sesión fotográfica a la que accedió de buen grado, pues posó, se señaló el escudo, levantó el pulgar, realizó toques sin fallo (pero sin virguerías) y hasta jugó con unos niños de la Escuela Barça. Aunque no todo fueron aplausos porque a escasos 50 metros, fuera del estadio, los fans se multiplicaron y al menos unas 200 personas aguardaban para darle la bienvenida. “¿Pero dónde está?” o “¿En serio no sale por aquí?”, fueron las preguntas que crecieron de tono pero que se quedaron ahí, toda vez que nunca se anunció su presencia en público.

Antes de la rueda de prensa, Griezmann firmó un contrato por cinco temporadas y una cláusula de 800 millones acompañado por su mujer e hijos, padres y varios amigos. También estaba Bartomeu y los responsables del área deportiva, con los que desveló que su dorsal será el 17 porque su preferencia, el 7, chocaría con Coutinho, que sigue en el club a la espera de acontecimientos. “Jugar en el Barça es un nuevo reto y no quería quedarme en mi zona de confort, por lo que buscaré mi sitio en el once, además de intentar ganar la Liga y la Champions, que es lo que me falta”, convino el atacante, reacio a entrar en polémicas con el Atlético: “Solo tengo admiración y respeto hacia ese club, donde lo he dado todo desde el principio hasta el final”.

Tanto le tenía que rechazó al Barça y se sabe que no le hizo demasiada gracia a Messi y Luis Suárez, entre otros. “Puede ser que les doliera”, admitió el galo; “pero creo que con asistencias se puede arreglar todo”. Y agregó: “Estoy contento por poder tomar mate con Messi. En la NBA es LeBron y en el fútbol es él. Es una leyenda para mi hijo y lo será para sus hijos, por lo que es un orgullo jugar ahora a su lado”. ¿Pero qué ha cambiado de un curso a otro?, le cuestionaron. “Tengo una familia que mover, una hija que estaba en el cole…. Mi mujer estaba bien allí y yo también. No estaba preparado para dar el paso. Pensaba que me faltaba algo en el Atlético por ver y este año ha sido diferente”, explicó. Aunque, consciente de que hay afición dolida por su decisión pasada, apostilló: “Nunca me he arrepentido porque quería hacerlo y mostrar lo que no se ve. Ahora estamos juntos y vestiré la camiseta del Barça, y si tengo que pedir perdón lo haré en el campo, que es donde mejor hablo”.

Un crédito para pagar

Fue un día largo y de emociones para Griezmann, que por la mañana pasó las pruebas médicas —“está como un toro”, dicen desde el club— junto al resto de sus nuevos compañeros al tiempo que la colonia francesa (Umtiti, Dembélé, Lenglet y Todibo) le hacía todo tipo de guiños de complicidad, afectuosos y divertidos. También le dio la bienvenida el técnico Valverde. “Es un fichaje consensuado con los técnicos, una llegada muy deseada”, subrayó Bartomeu, que mandó un mensaje al Atlético, que pleitea para percibir 200 y no 120 millones: “Ellos defienden sus intereses. Veremos cómo evoluciona, pero no creo que sea positivo para ellos porque no hay pruebas ni nada. Comenzamos a negociar a finales de mayo”. El presidente precisó también que los 120 millones se habían pagado con un crédito de 35 millones a devolver en seis meses y 85 millones procedentes de anticipos por facturas pendientes de cobro.

Asunto que no le preocupa a Griezmann, ya en el Barça. “He trabajado para ser importante en cualquier posición de ataque. Puedo jugar por la izquierda, por la derecha o por dentro, no me importa. Lo importante es hacerlo bien para ayudar al equipo”, convino entre divertido y desafiante, y agregó: “Puedo dar profundidad, toques, asistencias goles y alegría”. Eso espera el Camp Nou.

Elpais


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