"Los altos cargos de inteligencia nunca admitirían en público y de manera desinteresada que tienen sus fuentes de alto nivel en el Kremlin", dijo Giraldi.
The New York Times publicó citando a unas fuentes de inteligencia estadounidense que sus agentes infiltrados en el Kremlin, que advirtieron de la injerencia rusa en las elecciones de 2016, últimamente están callados.
Según Giraldi, las descaradas mentiras y datos inciertos abundan en el artículo en cuestión.
"Es muy probable que los agentes de inteligencia estadounidense intentan ir de farol y convencer a los rusos de que tienen allí sus agentes para iniciar una búsqueda de contraespionaje", supuso.
El exagente argumentó que no hay pruebas de que Rusia tratase de eliminar a las fuentes o agentes de inteligencia, mientras en el caso Skripal hay muchas afirmaciones dudosas que no confirman las acusaciones contra Moscú.
Washington, en apoyo de Londres, responsabilizó a Moscú de estar detrás del envenenamiento de Serguéi Skripal, exoficial de la inteligencia militar rusa, reclutado en los años 90 por el servicio secreto británico MI6, y su hija Yulia en el Reino Unido en marzo pasado.
Moscú, por su parte, rechazó las acusaciones del caso Skripal así como su presunta injerencia en las elecciones estadounidenses.
La investigación de la injerencia rusa en las presidenciales norteamericanas se lleva a cabo desde 2016.
En particular, las pesquisas buscan comprobar la teoría de que el entonces candidato republicano Donald Trump tuviera contactos secretos con el Kremlin durante la campaña electoral, y que Moscú intentara de alguna manera influir en los resultados de los comicios.
Según el presidente ruso, Vladímir Putin, la supuesta "injerencia rusa" fue inventada por los rivales del mandatario estadounidense, Donald Trump, para cuestionar su legitimidad.
Sputnik