Por qué el embargo de armas de la OTAN tiene poco impacto sobre Turquía

  26 Octubre 2019    Leído: 616
Por qué el embargo de armas de la OTAN tiene poco impacto sobre Turquía

Varios países aliados de Turquía en la OTAN, incluida España, han suspendido la venta de armas a Ankara en señal de protesta contra la operación militar Fuente de paz, llevada a cabo en el noreste de Siria. Sin embargo, los expertos coinciden en que las sanciones tendrán un impacto mínimo sobre las capacidades operativas de los militares turcos.

El presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó a través de su cuenta oficial de Twitter con "destruir" la economía de Turquía si Ankara "se pasa de la raya" en la operación. No obstante, el 23 de octubre pasado, ordenó levantar las sanciones impuestas al país otomano.

¿Qué consecuencias podría tener el embargo europeo?
"Nuestras importaciones de armas de los países europeos son limitadas. Ninguno tiene el monopolio de un sistema que no podamos conseguir fácilmente de otros proveedores. Los proveedores no occidentales están deseosos de reemplazar a los occidentales", explicó un alto diplomático turco al portal especializado Defense News.

Por su parte, el principal funcionario de adquisiciones del país, Ismail Demir, señaló que "nada de eso" sería capaz de afectar a las capacidades operativas del Ejército turco, puesto que Ankara ya "ha tomado precauciones con respecto a fuentes alternativas y a la producción nacional".

A su vez, un alto oficial militar turco explicó al portal que la incursión militar en el noreste de Siria "despegó suponiendo que sería una campaña abierta", de modo que las municiones serían suficientes por un período de varios meses.

Cabe recordar que Turquía fabrica la mayor parte de las municiones y del equipo necesarios para la ofensiva: así, la producción local satisface el 70% de las necesidades de los militares. En lo que respecta a los helicópteros, misiles, vehículos blindados o sistemas de guerra electrónica, también son suministradas por la industria local.

No obstante, un oficial de seguridad turco —que prefirió mantenerse en el anonimato— reveló a Defense News que el Ejército experimentó una escasez de municiones, aunque pronto la reemplazó con la de fabricación rusa.

Proveedores alternativos
China, Corea del Sur, Ucrania, Bielorrusia y Pakistán podrían reemplazar a los países europeos en cuanto a los suministros de armas a Turquía, está convencido un analista militar de Ankara.

"Especialmente China se ofrecería voluntariamente para vender casi cualquier sistema de armas", subrayó.

En cuanto a Rusia, también podría tender una mano a Ankara. Así, después de que Washington impusiera sanciones a Turquía como respuesta a la compra de sistemas de defensa antimisiles S-400 y excluyera a Turquía de su programa de construcción de cazas F-35, Ankara optó por colaborar con Rusia en el ámbito de la defensa aérea.

En septiembre pasado, el presidente del país otomano, Recep Erdogan, visitó el Salón Aeroespacial Internacional MAKS, celebrado a las afueras de Moscú, junto a su homólogo ruso, Vladímir Putin.

"Es posible que ellos [el Gobierno turco] tomen una decisión a favor de nuestra aviación de combate, no se puede descartar nada", declaró el viceprimer ministro de Rusia, Yuri Borísov.

Cabe recordar que los ingenieros militares turcos están trabajando en la creación de un avión militar de fabricación propia, que podría entrar en servicio para 2023.

La cooperación militar entre Ankara y Moscú podría también arruinar las relaciones de EEUU con sus aliados de la OTAN, opina el analista político ruso Vladímir Frolov. "Tiene sentido venderle a Erdogan casi todo lo que quiera, siempre y cuando agudice aún más las tensiones entre Turquía, EEUU y la OTAN", señaló.

Sin embargo, esto iría en contra de la estrategia política de Moscú en Siria, que tiene por objeto ayudar a restablecer el control del país al gobierno de Bashar Asad. Las tropas rusas son la única fuerza militar que opera en el territorio sirio a petición de las autoridades. Sputnik 


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