Las 7 leyendas más insólitas sobre Ernest Hemingway

  21 Julio 2019    Leído: 369
Las 7 leyendas más insólitas sobre Ernest Hemingway

Es por eso que en el 120 aniversario de su nacimiento, Sputnik ha seleccionado los siete datos más curiosos que han salido a la luz pública sobre la vida del autor.

Era un espía soviético
De acuerdo con el libro publicado por Yale University Press titulado Spies: The Rise and Fall of the KGB en América (Espías: El ascenso y la caída de la KGB en América), el premio Nobel estuvo por un tiempo en la lista de agentes de la KGB en Estados Unidos.


Los autores basan esta afirmación en archivos del Comité para la Seguridad del Estado de la URSS en los que se tenía anotado a Hemingway como un "espía diletante" que fue supuestamente reclutado en 1941, antes de hacer un viaje a China. Su nombre clave era 'Argo' y había expresado su deseo y voluntad de ayudar a la Unión Soviética cuando conoció a agentes en La Habana y Londres en los años 40.

Era el guardaespalda no oficial de James Joyce
No es un secreto para nadie que Hemingway se codeaba con la crème de la crème del mundo literario de la época. Amigo de los Fitzgerald, de Gertrude Stein y de Ezra Pound, descubrir su conexión con el escritor irlandés James Joyce, no debería sorprender.

Sin embargo y lo que sí sorprende, es la naturaleza de esa relación, que hará reír a más de uno. Y es que, en sus célebres y descontroladas salidas nocturnas, Joyce solía buscar pelea en los bares solo para pedirle a Hemingway que se enfrentara cuerpo a cuerpo a los incautos hombres. El autor de El viejo y el mar, conocido por sus habilidades de boxeo, ni corto ni perezoso se lanzaba a proteger a su compañero de juerga.

Lo vestían de niña en su infancia
Hemingway nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, un suburbio de Chicago. Su infancia no fue lo que se diga una infancia feliz. Su padre, Clarence Edmonds Hemingway, era médico y se suicidó en medio de la Gran Depresión en 1928, cuando Ernest tenía 29 años.Su madre, Grace Hall Hemingway, se dedicaba a la música y siempre había querido gemelos. Sin embargo, lo más cerca que estuvo de esto fue tener a una niña, a Marcelline, y 18 meses más tarde a Ernest. Para sorpresa de cualquier psicólogo, Grace comenzó a vestir al pequeño Hemingway con la ropa vieja de Marcelline y compró vestidos y sombreros idénticos a sus dos hijos.

Además, de acuerdo con la propia Marcelline, la obligó a repetir un curso en la escuela para que ambos hermanos cursaran juntos el mismo grado en el colegio. Grace llegó incluso a llamar a su hijo Ernestine en lugar de Ernest.

Se casó 4 veces
En 1920, el escritor conoció a Hadley Richardson y tras un poco menos de un año de relación se casaron. Al poco tiempo se mudaron a París donde él conocería a importantes escritores de la época. De la relación nació su primer hijo, Jack, cuya madrina fue Gertrude Stein.


Posteriormente conoció a Pauline Pfeiffer, quien era la mejor amiga de su esposa. Después de un corto romance, el escritor le pidió el divorcio a Richardson y se casó con Pfeiffer en 1927. Juntos tuvieron dos hijos, Patrick y Gregory.

En 1937, durante su viaje a España como corresponsal, conoce a Martha Gellhorn. Tras pedirle el divorcio a su segunda esposa en 1940, se casa tres semanas después con Gellhorn, quien también era corresponsal de guerra. Ambos se van a vivir a Cuba.


Sin embargo, esta no sería la última aventura amorosa de Hemingway, quien se divorcia en 1945 de Gellhorn, solo para casarse con Mary Welsh en 1946. Vivió con ella hasta que el autor decidió quitarse la vida en 1961.

Su hijo menor era transexual
El hijo menor del escritor, Gregory, nació en 1931. Su madre fue la segunda esposa de Ernest, Pauline Pfeiffer, con quien el premio Nobel ya había tenido un hijo, Patrick. Su infancia también estuvo marcada por el rechazo y una relación fría con ambos padres. Falleció en octubre de 2001 en una celda en el centro correccional de mujeres del condado de Miami-Dade de un infarto luego de una vida de excesos.

Lo que a muchos puede sorprender es que Gregory terminó sus días como Gloria, ya que a los 64 años, en 1995, se sometió a una cirugía de cambio de sexo. A pesar de sus cuatro matrimonios, el más pequeño de los hijos del escritor, con quien nunca tuvo una buena relación, disfrutaba desde una edad temprana de vestirse como mujer.

Vivió muchos años en Cuba y tenía una relación cercana con Fidel Castro
Tras casarse con su tercera esposa, Martha Gellhorn, el escritor decidió mudarse a la isla, a la que había visitado en varias oportunidades. La residencia que compró para vivir, llamada Finca La Vigía, es ahora conservada como un museo. Fue aquí donde escribió gran parte de Por quién doblan las campanas, la novela ambientada en la Guerra Civil Española.


Hemingway, quien disfrutaba de la pesca, se enamoró de este país del Caribe precisamente por esta afición, que lo llevó a escribir El viejo y el mar y a conocer a Fidel Castro en persona.

El líder cubano confesó que lo conoció "después del triunfo de la revolución, una vez, en una competencia de pesca de agujas. Yo no tenía experiencia en eso pero participé y tenía un buen patrón de barco". Incluso, el propio Fidel confesó que era precisamente el estadounidense su escritor favorito, una elección nada fácil si se toma en cuenta que entre sus conocidos se encontraba el también premio Nobel Gabriel García Márquez.

La marca de Hemingway se ve hasta el día de hoy en La Habana, especialmente en El Floridita, donde los turistas se agrupan para probar los daiquiri y para tomarse una foto con la escultura del escritor que se encuentra en el local. Y es que Hemingway le dio fama con su inmortal frase: "Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en El Floridita".

Vivió la I y II Guerra Mundial, así como la Guerra Civil Española
No es casualidad que sus dos últimas esposas se hayan desempeñado como corresponsales y es que, antes que ser escritor, Hemingway fue un periodista consagrado, oficio que lo llevó a cubrir dos de los conflictos más importantes del siglo XX.

Sin embargo, su primera experiencia con la guerra no fue como periodista. Al estallar la I Guerra Mundial, el joven decidió alistarse al Ejército de EEUU, pero fue rechazado por su falta de visión. El escritor se inscribió en la Cruz Roja en Kansas City para convertirse en conductor de ambulancia. Fue asignado a Italia, donde resultó gravemente herido por el fuego de mortero. Hemingway, incluso con sus heridas, ayudó a varios soldados italianos, por lo que recibió la medalla de plata de valentía.

En 1937, Hemingway acordó informar sobre la Guerra Civil Española para la Alianza de Periódicos de América del Norte (NANA). Sus experiencias en el país mediterráneo lo inspiró para escribir años más tarde Por quién doblan las campanas.


Durante la II Guerra Mundial, Hemingway acompañó a las tropas durante el desembarco de Normandía como corresponsal de la revista Collier's. Posteriormente, se dirigió a la capital francesa. En este punto la leyenda y la realidad se hacen más difíciles de distinguir, ya que muchos aseguran que el escritor incluso lideró una pequeña banda de milicianos en las afueras de París.

Estuvo presente en la liberación de París como periodista; y, según diversas fuentes, Hemingway fue el primero en entrar en la ciudad y liberar al Ritz, pero es poco probable que esto haya ocurrido. En 1947, Hemingway recibió una Estrella de Bronce por su valentía durante la Segunda Guerra Mundial.


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