"Según nuestro entendimiento, las autoridades chinas difundieron instrucciones que prevén que los proveedores indios certificados en la UE reciban licencias para exportar fármacos a China en un plazo más rápido, en unos seis meses", comunicó a la agencia el jefe del consejo de promoción de los fármacos ante el ministerio de Comercio indio, Dinesh Dua.
Reuters también cita fuentes estatales chinas que afirman que el gigante asiático busca entablar relaciones más estrechas con las empresas farmacológicas indias. En particular, en el ámbito de la capacitación de los gerentes indios para operar con éxito en el mercado de China.
La India es una potencia farmacológica conocida por fabricar sustancias de calidad sin necesariamente cumplir con las restricciones de los patentes occidentales. A su vez, China es infame por los procedimientos burocráticos a la hora de introducir nuevos fármacos en su mercado, con algunas solicitudes pendientes durante años.
La nueva iniciativa podría a la vez contribuir al desarrollo de las relaciones comerciales entre las dos naciones y, para Pekín, contrarrestar los posibles efectos de la contienda comercial con Washington. Este último seguirá enfrentándose con los procedimientos habituales, es decir, con períodos de aprobación largos, algo que afectaría negativamente sus ventas en China.
Además de los productos farmacológicos, los dos países asiáticos están discutiendo el aumento de las exportaciones de productos agrícolas e informáticos indios a China con el fin de equilibrar el balance comercial bilateral, que actualmente es más de dos veces a favor de Pekín.