Libia es el principal foco del que han partido hacia Europa casi 200.000 migrantes y refugiados en lo que va de año. Pero la falta de estructuras estatales en el país africano impide a la UE intentar pactar una estrategia contra los desplazamientos hacia Italia. Para sortear ese escollo, Bruselas intenta ahora aliarse con la ONU. El objetivo es fomentar los retornos voluntarios desde Libia hacia los lugares de origen de los migrantes que se acumulan en ese país a la espera de zarpar hacia suelo italiano.
La Comisión Europea firmará este jueves con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de Naciones Unidas, un acuerdo que prevé dinero y asistencia para agilizar esos regresos (se espera lograr 24.000 retornos). La UE carece de autoridad legal para operar en un país tercero, pero sí puede financiar y prestar ayuda a esa estrategia que desarrolla desde hace tiempo la agencia de la ONU. De momento Bruselas prevé destinar 100 millones de euros a ese cometido, aunque no toda la partida se centrará en Libia, sino que abarcará otros 13 países, según figura en el primer informe sobre acuerdos de la UE con países africanos para evitar las migraciones. Frenar las llegadas se ha convertido en la principal estrategia migratoria de la UE tras la crisis de refugiados del pasado año.
Libia recibe enormes flujos de personas, esencialmente africanos, dispuestos a cruzar irregularmente hacia territorio comunitario. Pero en muchas ocasiones las penurias del camino y las escasas perspectivas de llegar o de quedarse en Europa desaniman a los migrantes. Organizaciones como la agencia de la ONU les ofrecen contactar con sus países de origen y gestionar el retorno voluntario. Acnur estima que hay al menos 38.000 demandantes de asilo –la mitad procedentes de Siria- atrapados en Libia, aunque las cifras podrían ser muy superiores.
El retorno de migrantes desde Libia se ha fijado como máxima prioridad política. Será una de las conclusiones de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra este jueves en Bruselas, según los borradores de conclusiones. Para darle visibilidad, la Comisión firmará el acuerdo con la OIM y ofrecerá algunos detalles de ese marco.
Junto a ese proyecto en Libia –el gran punto de partida, aunque pocos de quienes se embarcan son originarios de ese país-, la Comisión tiene ya los primeros resultados de los acuerdos con cinco Estados africanos para intentar que frenen los flujos hacia Europa. El principal avance se registra en Níger. Este país de paso registra hoy 1.500 tránsitos al mes frente a los 70.000 del pasado mayo, según los datos del Ejecutivo comunitario.ElPias
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