En un intento de solucionar la crisis siria, el 9 de septiembre Rusia y EEUU sellaron un acuerdo que contemplaba una tregua, la creación del acceso humanitario a Alepo, la separación de la oposición siria de los terroristas, la coordinación de las operaciones entre los militares rusos y estadounidenses y la lucha contra los grupos terroristas. Sin embargo, este plan no funcionó: las acusaciones mutuas de incumplir las condiciones de los acuerdos alcanzados, el bombardeo de EEUU a las tropas gubernamentales sirias, el ataque contra un convoy humanitario de la ONU y las numerosas infracciones del cese al fuego hicieron al Ejército sirio abandonar el plan y, más tarde, llevaron a la suspensión por EEUU del diálogo con Moscú acerca de un alto el fuego en Siria. En los últimos meses en Alepo y sus alrededores se libran intensos combates para liberar a miles de civiles que las facciones armadas vinculadas con el Frente al Nusra (Nureddin al Zinki y Ahrar al Sham) mantienen como escudos humanos.
Los terroristas frustran cualquier intento de la población de abandonar la parte oriental de la ciudad a través de los corredores humanitarios establecidos por las tropas sirias. Siria vive desde 2011 un conflicto en el que el Ejército gubernamental se enfrenta a grupos armados de la oposición y organizaciones terroristas, entre ellas Daesh (autodenominado Estado Islámico) y el Frente al Nusra (actualmente, Fatah al Sham), ambas proscritas en Rusia y otros países. La guerra en Siria ha provocado entre 300.000 y 400.000 muertos, según altos cargos de la ONU.
Sputnik
Etiquetas:






