Protestas en Argentina por el escándalo de los vacunados VIP

  01 Marzo 2021    Leído: 716
Protestas en Argentina por el escándalo de los vacunados VIP

Al menos un centenar de políticos, sindicalistas se saltaron su turno.

La tormenta por el escándalo de los vacunados VIP no amaina. Mientras la gente se echa a las calles, en Buenos Aires y en otras provincias de Argentina, el Gobierno anuncia que llegan nuevas made in China, da detalles de una nueva red de distribución de las dosis y difunde, como notición, que una anciana de 90 años, Elsa Nélida Alonso, se convirtió en la primera argentina en llegar al millón de vacunados. Todos los intentos, a la desesperada, le sirven de poco a Alberto Fernández. El presidente, que había calificado el escándalo de «payasada de la oposición», se ha convertido en diana de la ira popular, protagonista de una cascada de querellas en la Justicia contra el Gobierno y hoy se enfrenta al desafío, inevitable, de tener que dar la cara en la sesión inaugural del periodo de sesiones legislativas.

Frente a la Casa Rosada (sede del Ejecutivo) un grupo de manifestantes depositó bolsas de cadáveres con nombres de familiares muertos por Covid19. Otros, los rotularon con el de los Fernández, incluida «Cristina», la vicepresidenta y de políticos oficialistas. La mayoría de los que protestaban, -según las imágenes- enarbolaba banderas de argentina y pancartas donde acusaba al Gobierno de criminal por haberse «choreado» (birlado) vacunas para la población de riesgo con prioridad, para entregárselas a su círculo de empresarios afín, familiares y, como diría Fernando Simón, allegados. A esta escena del sábado le sucedieron otras similares en el interior del país después de que se hiciera público, hace una semana, que al menos un centenar de personas (se desconoce la cifra exacta) se saltó el turno de vacunación y recibieron el antídoto en el mismo Ministerio y «vacunatorios vip». El escándalo le costó el puesto y una reputación de décadas, al ministro de Salud, Ginés González García.

Al principio y una vez explosionada la bomba de las vacunas VIP, en los medios de comunicación, -con Clarín en primera fila de investigación-, el Gobierno, en un intento de frenar la que se avecinaba, difundió 70 nombres de «colados», entre los que figuraban sindicalistas de peso, como el líder camionero y multimillonario, Hugo Moyano, también el periodista, exmontonero y todavía presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, el expresidente Eduardo Duhalde y su familia, el Procurador del Tesoro y exconvicto por corrupción del Gobierno de la viuda de Néstor Kirchner, Carlos Zannini, el actual senador y ex ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Taiana, el ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés y el empresario español Florencia Aldrey y su familia. Capitulo aparte se dispensó al fotógrafo presidencial, Esteban Collazo, de 34 años o al secretario privado del Presidente, Nicolás Ritacco, de 27.

Caída de popularidad
A medida que se van conociendo nuevos nombres de los vacunados VIP aumenta la indignación contra un Gobierno que asiste, desesperado, a la caída en picado de su popularidad, apenas seis meses antes de que se celebren las elecciones legislativas de medio término. Cada día que pasa el oficialismo tiene más complicado hacerse con una victoria contundente en la renovación parcial del Congreso y el Senado. Lo mismo sucede en otras provincias, pero, especialmente en la de Buenos Aires, donde los locales de La Cámpora, organización política fundada por Máximo Kirchner, también asumieron la misión de «vacunatorio VIP». Axel Kicillof, actual gobernador, echó más leña al fuego de forma involuntaria. El ministro de Economía, cuando se produjo la intervención y posterior expropiación de YPF a Repsol, defendió la vacunación de unos jóvenes que trabajan en un call center porque «la disposición era clara para todos» e incluía a «quienes desde el principio de la pandemia hicieron el seguimiento de los casos y respondieron las llamadas de teléfono».

abc


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