"El nivel del tratamiento de las aguas residuales queda demasiado bajo para separarla [materia orgánica] directamente. Hemos investigado cómo pueden las bacterias identificar esta materia y hemos concebido un nuevo método de purificación", anunció Francis Meerburgh, investigador del Centro de la Ecología Microbiana y Tecnologías de Gante, Bélgica. Las bacterias hambrientas permiten limpiar hasta el 55% de los desechos en cualesquier red de saneamiento, mientras que los métodos más modernos ahora tienen un rendimiento que nunca supera el 30%. La industria del tratamiento de aguas residuales ya se ha interesado por la innovadora tecnología y está previsto aplicarla en el sistema de alcantarillado de Washington, una vez terminan las pruebas de laboratorio.
Reuters
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