Según la versión de David Sanguesa, la barista se negó —o `tardó deliberadamente demasiado tiempo`— en servirle su café debido a su ya conocida posición política, así como por "ser blanco", por lo que Sanguesa ofendió verbalmente a su `rival`. En internet, una tendencia viral no tardó en aparecer. Los partidarios del presidente electo exhortan a los seguidores del magnate a presentarse como "Trump" frente a los empleados de Starbucks para que estos se vean obligados a pronunciar el nombre del ganador en voz alta al servir las bebidas. A pesar del escándalo inicial, este tipo de discurso politizado resulta más pacífico que las numerosas acciones de protesta desatadas en diferentes ciudades del país norteamericano tras conocerse los resultados de las elecciones.
Sputnik
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