Anteriormente, el FSB declaró haber detenido el 9 noviembre en Sebastopol a los miembros de un grupo subversivo que la Dirección General de Inteligencia de Ucrania habría enviado a Crimea para realizar actos de sabotaje contra infraestructuras militares y civiles.
"Primero, el bloqueo de agua, luego de energía y ahora (las autoridades ucranianas) pasaron a formas activas de asustar", dijo Belik a RIA Novosti. Agregó que "los militares ucranianos decidieron probar suerte en Crimea: es poco probable que las acciones del grupo socavaran la preparación de las unidades militares (rusas), pero no dudo que podían asustar a la población civil de Sebastopol".
A juicio de Belik, las tentativas de sabotaje son eslabones de la cadena con que Kiev trata de asfixiar al pueblo de Crimea. Sin embargo, continuó el parlamentario, las autoridades ucranianas "siguen fustigándose a sí mismas", pero comprenden perfectamente que ni Crimea ni Sebastopol no regresarán.
La exfiscal general de la República rusa de Crimea y actual diputada de la Duma de Estado, Natalia Poklónskaya, opinó que el objetivo de los saboteadores ucranianos fue "desestabilizar la situación en Crimea".
En agosto pasado, el FSB dijo haber desarticulado otro grupo subversivo llegado de Ucrania para perpetrar una cadena de atentados y así desestabilizar la situación en Crimea de cara a las elecciones parlamentarias y regionales del 18 de septiembre. La parte ucraniana rechazó esas acusaciones. Crimea volvió a ser parte de Rusia tras celebrar en marzo de 2014 un referéndum en el que la mayoría aplastante de los votantes, más del 96 por ciento, avalaron esta opción.
Etiquetas:






