La declaración del máximo funcionario de la inteligencia estadounidense aparentemente hizo sobresaltar a toda la Administración de Obama cuya postura tradicional es exactamente contraria. Un día después de la intervención del General Clapper reaccionaron desde el Departamento de Estado afirmando que EEUU están firmemente comprometidos con la causa de la desnuclearización de la Península de Corea. "Nada ha cambiado en nuestra política en cuanto al [Corea del] Norte y queremos que continúe el proceso verificable de la desnuclearización de la península. Queremos reanudar las negociaciones a seis bandas por eso necesitamos que el Norte demuestre voluntad y la posibilidad de volver a aquel proceso, lo que todavía no han hecho", declaró John Kirby, el portavoz del Departamento de Estado.
"Lo que puedo decirles es que nuestra postura ante las provocaciones norcoreanas y la determinación de EEUU y la comunidad internacional para intentar ejercer una presión adecuada para que modifiquen su comportamiento no ha cambiado…", añadió Kirby. De hecho, la actual administración en Washington hace de la vista gorda ante el hecho de que Pyonguang ya haya avanzado considerablemente en su deseo de crear una fuerza disuasiva contra las amenazas militares de EEUU, Japón o Corea del Sur. Más información: Todo lo que tienes que saber sobre Corea del Norte Pues, será el presidente electo estadounidense quién tendrá que hacer frente a este problema en el futuro.
Sputnik
Etiquetas:






