Así se fraguó el fichaje de Fernando Alonso por Renault

  08 Julio 2020    Leído: 898
Así se fraguó el fichaje de Fernando Alonso por Renault

El español competirá de nuevo a los 38 años en la F1 convencido de ganar su tercer título en 2022, cuando cambian las reglas y los coches se igualan.

Siempre por delante de la jugada, Fernando Alonso anticipó el día de su retirada la noticia de alcance que hoy se confirma. Aquel vídeo de despedida un 14 de agosto de 2018 y aquel hermoso retazo que empezaba con un «Querida Fórmula 1...» que concluía con un «hasta luego» y no con un «hasta siempre» como debía corresponder a una retirada en toda regla. Cansado de navegar en tierra de nadie con el McLaren, Alonso dijo adiós para volver. Lo hace hoy a través de una conferencia telemática programada desde París, en la que Renault anunciará que contrata al piloto español desde el 1 de enero de 2021 hasta el 31 de diciembre de 2022, con opción a renovar un año más (2023) si todos están de acuerdo. Alonso siempre quiso volver y lo hace con la marca francesa que lo convirtió en leyenda y campeón mundial en 2005 y 2006.

Alonso disputó su última carrera de F1 el 25 de noviembre de 2018 en el Gran Premio de Abu Dabi con un McLaren. Hamilton y Vettel, dos campeones como él, lo escoltaron en un emocionante pasillo de despedida. Desde ese mismo día, el asturiano estaba pensando en volver.

A todas las escuderías que le llamaron, preguntaron o consultaron, Alonso dio la misma respuesta. «Cuando tengáis un coche ganador, me llamáis». Se dedicó entonces a perseguir otros retos, otras modalidades del automovilismo que lo han convertido en el piloto total, sin duda uno de los más prolíficos de la historia. Ganador dos veces de las 24 Horas de Le Mans, campeón del Mundial de Resistencia, concursante en las 500 Millas de Indianápolis y, como broche de una trayectoria espectacular, brillante pasajero del rally Dakar en el desierto de Arabia, sin pistas, frenadas ni tiempos por vuelta.

En la oficina de Alonso se asegura que «no está corriendo en la F1 porque no quiere». Prefirió descubrir otros mundos durante este año y medio, con Toyota en el WEC y en el Dakar, que frustrarse con puestos vacíos de contenido en la F1.

En Renault F1 trabaja como asesor el mánager de Alonso, Luis García Abad, quien ha estado en permanente contacto con Cyril Abiteboul, el director de la escudería,durante los dos últimos años. Renault, una multinacional en crisis que anunció el despido de 15.000 trabajadores en todo el mundo, necesitaba un incentivo para no convertirse en un ente invisible en la F1. Ha perdido presencia como equipo puntero y se ha quedado sin clientes para sus motores. McLaren cambiará a Mercedes en 2021 y Red Bull eligió a Honda después de muchos años de colaboración. Alonso encaja como un guante para reflotar la escudería.

Renault recordó el aviso del coche ganador de Alonso. Abiteboul creyó que 2021 era el momento, pues estaba previsto que el próximo año cambiasen todas las normativas técnicas de la F1 y se plasmase el límite presupuestario para los equipos en un máximo de 140 millones. Pero llegó el maldito coronavirus y también alteró esta realidad. Todas estas modificaciones se realizarán en la Fórmula 1 en 2022. Pero Alonso, en la primavera, ya estaba negociando con Renault.

La cumbre de Abu Dabi
Había empezado a plantear su futuro en una reunión en Abu Dabi, cuando el piloto visitó a McLaren (aún tenía contrato como embajador) en la última carrera de 2019. En aquel encuentro a la sombra de la sofocante ciudad árabe, Alonso se reunió, junto a su mano derecha, Luis García Abad, con Cyril Abiteboul, director de Renault F1, Alain Prost, asesor del equipo, y Jerome Stoll, presidente de Renault Sport Racing. En la reunión quedaron claras las intenciones de la marca francesa, su disposición para contratar al piloto y su interés en levantar a la escudería y la inversión en Fórmula 1.

Tal vez por eso, el deportista asturiano esquivó con habilidad cada pregunta que le llovió en el Dakar sobre si volvería a la carrera del desierto. Ya había enfilado el regreso a la Fórmula 1. También descartó una reedición del Mundial de Resistencia, entre otras cosas porque se había quedado sin muchos objetivos al ser campeón del mundo con Toyota y vencedor de las 24 Horas de Le Mans, su segunda estrella de la triple corona (Le Mans, el GP Mónaco de F1 y las 500 Millas de Indianápolis).

Llegaron entonces los guiños, los gestos y los comentarios. Faltaba plasmar los pormenores con Renault en los mil detalles de los contratos que suele firmar. «Ya sé lo que haré la próxima temporada», dijo convencido Alonso. Briatore, su antiguo mánager, asesor espiritual y jefe del equipo Renault en su época más brillante, aseguró que «Alonso está listo para volver». Y Martin Brundle, el expiloto comentarista de la tv británica, levantó la liebre: «Sainz, a Ferrari, Ricciardo, a McLaren, y Alonso, a Renault». Lo ha clavado.

Aunque empezará a pilotar para Renault en 2021, Alonso ha depositado toda su confianza en el Mundial 2022. Considera que la transformación de la Fórmula 1 será radical y cualquier marca puede construir un bólido ganador, como sucedió con Brawn en 2009 y sus difusores soplados, o con Mercedes durante la era híbrida que ha dominado sin intromisiones. La primera carrera del actual campeonato, 2020, el GP Austria a puerta cerrada, también lo ha animado: Renault no está lejos de McLaren o Ferrari. Aunque no es ganador, es un motivo para volver a su casa en la F1.

abc


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