El pueblo de las torres y los puentes, elegido Capital del Turismo Rural 2020

  04 Julio 2020    Leído: 285
El pueblo de las torres y los puentes, elegido Capital del Turismo Rural 2020

Potes (Cantabria), Artenara (Gran Canaria) y Guadalupe (Cáceres) ocupan el podio de la IV edición de los premios impulsados por EscapadaRural.com.

Potes (Cantabria) ha sido el pueblo ganador en el concurso de la Capital del Turismo Rural que organiza cada año el prtal de internet EscapadaRural.com En la edición de 2020, la cuarta, se ha impuesto a 205 localidades de 15 comunidades autónomas, con 24.499 votos de un total de 94.545 participantes. Los votos conseguidos por Potes suponen el 26% del total.

Tras Potes, se han situado Artenara (Gran Canaria) con 13.615 votos (14,4%); Guadalupe (Cáceres) con 10.232 (10,8%); Cazalla de la Sierra (Sevilla) con 9.258 (9,7%); Colombres (Asturias) con 7.813 (8,2%); Leitza (Navarra) con 6.855 (7,2%), Ayna (Albacete) con 6.647 (7%); Rascafría (Madrid) con 5.950 (6,2%); Santo Domingo de Silos (Burgos) con 4.956 (5,2%); y El Rasillo de Cameros (La Rioja) con 4.720 (4,9%).

Rodeada de frondosos bosques y amurallada por las crestas de los Picos de Europa, Potes conserva intacto su casco antiguo, declarado Monumento Histórico Artístico. De traza medieval, está cuajado de iglesias y torres blasonadas, como la del Infantado, que se erige en el centro de la que es capital de la comarca desde la Edad Media.

Se la conoce como la villa de las torres y de los puentes, de donde viene su nombre: «Pontes» la llamaban los romanos. El de la Cárcel y el medieval de San Cayetano unen la zona antigua, y por ellos se accede a barrios –como La Solana y El Sol– o a callejuelas como La Cántabra, donde se despacha el afamado orujo lebaniego (aguardiente local) y tostadillo (vino dulce), pero también quesucos, miel y productos de las huertas de un valle que goza de un microclima mediterráneo.

El sabor de su gastronomía, el murmullo de sus ríos, el ritmo de sus calles empedradas y el sobrecogedor paisaje que rodea a Potes constituyen su cuerpo, y la tranquilidad del monasterio de Santo Toribio, su alma, situado a apenas cinco minutos en coche.

Reza una leyenda que Santo Toribio vino de Tierra Santa a Cantabria para cristianizar Liébana. Lanzó su bastón en el monte La Viorna y erigió un templo donde cayó. Este fue el origen, en el siglo V, del cenobio que guarda el Lignum Crucis, el mayor trozo de la Cruz de Cristo. El leño sagrado, traído por el monje español, dio lugar a peregrinaciones y en 1512 el Papa Julio II dictó una bula por la que concedió a este lugar el privilegio de celebrar el Año Santo cuando la festividad Santo Toribio (16 de abril) cae en domingo.

En la edición del año pasado, otra población cántabra, Santillana del Mar, se alzó como ganadora de la Capital con 9.720 votos. En la primera edición de 2017 el galardón recayó en Sigüenza y en 2018 la ganadora fue Aínsa-Sobrarbe, en Huesca.

abc


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