Cascos Blancos: ¿rescatistas o cómplices de Occidente?

  30 Octubre 2016    Leído: 493
Cascos Blancos: ¿rescatistas o cómplices de Occidente?
El reciente informe de la Unicef, en la que la organización denuncia la muerte de 22 menores y 6 profesores a causa de un bombardeo aéreo en la provincia siria de Idlib, ha vuelto a conmover el mundo mostrando las atrocidades de una guerra que parece no tener fin.
Como también ha puesto en primera plana qué tan fiable podría ser la fuente de tales informes. Esta vez, como en muchas otras ocasiones anteriores, se trata de la organización autodenominada Defensa Civil Siria, bautizada por los grandes medios anglosajones como White Helmets (Cascos Blancos, en inglés), por el color de los cascos que portan. Su página web, nos acerca la honorable labor que ejercen. Poco menos de 3.000 voluntarios día a día arriesgan su vida para socorrer a las víctimas de los bombardeos, buscando posibles sobrevivientes entre los escombros de los edificios.

Por lo general, siempre son los primeros en llegar al lugar de la catástrofe, portando múltiples cámaras para atestiguar las realmente horribles consecuencias de la guerra. Entre las imágenes más expandidas `destacan` aquellas que muestran en primera plana, como sus miembros portan en sus brazos a los menores salvados. Gracias a su labor audiovisual y con ayuda de los grandes medios de información, esta organización rápidamente ganó popularidad entre el público común occidental. El gigante de streaming Netflix, recientemente lanzó un documental que pretende hacer llegar al espectador la heroica imagen de estos verdaderos altruistas. Y así sería, de no ser por los alarmantes informes que provienen de diferentes medios, cuya insaciable curiosidad les han hecho indagar desde adentro los entresijos de esta organización, revelando los intereses reales de la misma.

A pesar de que su nombre indica estar destinada a realizar labores en Siria, la organización fue fundada en Estambul, Turquía, en marzo de 2013. Ahí se establecieron campos en los cuales los futuros rescatistas reciben entrenamiento. Desde el principio el programa era dirigido por James Le Mesurier, un exoficial del ejército británico que para ese entonces trabajaba para una consultora de seguridad privada en Emiratos Árabes Unidos. Graduado de la Real Academia Militar de Sandhurst, Le Mesurier ocupó en el pasado puestos de alto nivel en Ministerio de Exterior británico, la Unión Europea e incluso en las Naciones Unidas. Esta figura muestra una trayectoria bélica impresionante, entre las que destacan algunas de las intervenciones más dudosas de la OTAN, incluyendo Bosnia, Kosovo, así como Irak, Líbano y Palestina.

Entre los principales directivos de la organización hoy día sobresalen Abdu Rahman y Raed Saleh. Este último, deportado al arribar a Estados Unidos en abril de 2016, porque su nombre se encontraba en la lista de personas con "conexiones con grupos extremistas", algo que Abdu Rahman más tarde tachó de "error técnico que ya ha sido subsanado". Ya en septiembre de 2016, a Raed Saleh se le permitió ingresar a Nueva York en donde se reunió con el secretario de Estado, John Kerry, en el marco de su visita a la sede de las Naciones Unidas. Su labor La organización, que dice actuar de manera "neutral, imparcial y para todos los sirios", ejercen su labor humanitaria exclusivamente en zonas ocupadas por las fuerzas insurgentes, entre las cuales figuran el ex Frente Al Nusra y el autodenominado Estado Islámico —organizaciones catalogadas de terroristas por la ONU que iniciaron su labor como filiales de Al Qaeda—, además de estar vinculados a otros grupos clasificados de `moderados`, como Ahrar al Sham o Nour Al Din Zenki. Esta última tristemente `célebre` por publicar el video en el que sus combatientes decapitan con cuchillo a un niño palestino.

Autofamosos por la constante divulgación en internet de videos e imágenes de sus actividades, los integrantes de Cascos Blancos han sido descubiertos en varias ocasiones por publicar imágenes que, en realidad, no corresponden a las acusaciones que lanzan.

En verano de 2016, la periodista Vanessa Beeley pasó un mes viajando por diferentes gobernanzas Sirias, incluyendo Alepo, como miembro del Consejo para la Paz de EEUU. Después de varios meses investigando a esta organización, la reportera dice haberse asegurado de que se trata en realidad de una obra de Estados Unidos y la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido, por la que son financiados y equipados, y cuya misión no es otra que promover una clara agenda geopolítica en la región. "Los Cascos Blancos dicen ser neutrales y `no alineados`, sin embargo, ejercen presión para una intervención activa de Estados Unidos o la OTAN, incluyendo la imposición de una zona de exclusión aérea, que viola la soberanía de Siria. Esto es una violación directa de los principios fundamentales que sustentan el auténtico trabajo humanitario", dice Vanessa Beeley.
Reuters

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