Evo Morales responde a su inhabilitación electoral en Bolivia

  22 Febrero 2020    Leído: 461
Evo Morales responde a su inhabilitación electoral en Bolivia

El expresidente advierte desde su exilio en Buenos Aires que habla con sectores de las Fuerzas Armadas “preocupados” con la derrota del Gobierno interino.

“Esta es una rueda de prensa de emergencia”, dijo Evo Morales, visiblemente molesto, apenas se sentó ante los periodistas en un hotel del centro de Buenos Aires, la ciudad donde vive exiliado desde diciembre del año pasado. El expresidente de Bolivia dijo que su inhabilitación como candidato a senador, decidida este jueves por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de su país, ha sido un paso más hacia lo que consideró su “proscripción definitiva” y la evidencia de un posible fraude “por mandato de Estados Unidos”. “Con este hecho, algunos miembros del Tribunal no están garantizando una elección limpia ni transparente”, aseguró.

Escoltado por sus abogados, Morales reveló, además, que mantiene contactos con sectores de las Fuerzas Armadas y la policía que están “preocupados” por la deriva del Gobierno interino de la presidenta Jeanine Añez. “Sienten que han sido engañados por la dictadura”, advirtió.

La justicia electoral de Bolivia no autorizó la candidatura a senador de Evo Morales para las elecciones generales del próximo 3 de mayo. Utilizó como argumento que el expresidente no cumple con el requisito de tener una “residencia permanente” de dos años en Cochabamba, el distrito boliviano que pretendía representar. Morales vive en la capital de Bolivia, La Paz, desde 2006, cuando llegó a la presidencia, pero nunca abandonó su domicilio electoral en Cochabamba. El 11 de noviembre pasado, abandonó Bolivia rumbo a México, víctima de una revuelta cívico militar que se saldó con 30 muertos y precipitó su renuncia. Tras una estadía en México, Morales se instaló a principios de diciembre en Argentina, desde donde organiza la vuelta a su país y la campaña electoral de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS).

Inhabilitado como aspirante a presidente, Morales presentó mediante apoderados su candidatura a senador de la región que lo vio nacer a la vida política como líder de los cocaleros, en Cochabamba. El rechazo del Tribunal Electoral supuso un duro golpe a sus planes de regreso a la vida política boliviana. “El Tribunal Electoral se somete a la dictadura y a la política norteamericana. No quieren que Evo vuelva a Bolivia, es una instrucción de Estados Unidos, no quieren siquiera que Evo vaya a la frontera con Bolivia, en [las provincias argentinas de] Salta y Jujuy. Todas las medidas del Gobierno nacional y del Tribunal Supremo Electoral obedecen a ese mandato norteamericano”, denunció desde Buenos Aires.

Morales reveló además que mantiene contacto con sectores militares y policiales que, según dijo, poco a poco toman distancia del Gobierno de la presidenta Añez. “La Policía Nacional ha sido engañada; las Fuerzas Armadas también. Estoy en contacto con miembros de las Fuerzas Armadas y la policía y están preocupados y enojados con la dictadura. Hay militares patriotas, que están reflexionando, arrepentidos, por haber sido aliados del golpismo. Empieza a renacer el nacionalismo”, dijo Morales, sin aclarar a qué nivel mantenía esas conversaciones. “Estos contactos van a continuar, que lo sepa la derecha. Tengo derecho a comunicarme, aunque se sabe quien se comunica conmigo ya es considerado terrorista o sedicioso”, agregó el expresidente.

El expresidente no puede regresar a Bolivia sin ser detenido porque enfrenta cargos por “sedición y terrorismo”. El Gobierno interino de Jeanine Añez lo acusa de organizar desde el exilio los bloqueos de caminos que siguieron a su renuncia a la presidencia. El candidato Carlos Mesa, en tanto, denunció a Morales por presunto fraude electoral en las elecciones que el 20 de octubre de 2019 dieron al oficialismo un triunfo en primera vuelta. Mesa y otros candidatos opositores a Morales celebraron la inhabilitación electoral del expresidente.

Los caminos legales de Morales para lograr su habilitación se reducen a recursos ante el mismo tribunal que lo inhabilitó, pese a que sus fallos se consideran inapelables, y a instancias internacionales. Los abogados del expresidente, los argentinos Eugenio Raúl Zaffaroni y Gustavo Ferreyra, denunciaron este viernes que el principio de residencia no debe ser tomado en cuenta porque Morales “no está en Bolivia por causas ajenas a su voluntad”. “Si se quedaba en Bolivia lo mataban”, dijo Zaffaroni, exministro de la Corte Suprema de Argentina. Para Zaffaroni, su cliente enfrenta “una proscripción por goteo”. “Van proscribiendo candidatos, generando problemas. Sospechamos que vamos en camino de la proscripción de la fuerza política de Evo Morales, el MAS”, explicó.

El Tribunal Supremo Electoral rechazó la candidatura de Morales, pero aprobó la de Luis Arce, el candidato a presidente del MAS. El primer sondeo electoral que se realizó tras la inscripción de candidatos puso al MAS al frente, con el 31% de los votos, seguido por Mesa, con el 17% y Añez, con el 16%. A la cola de las encuestas está el dirigente cívico de Santa Cruz de la Sierra, Luis Fernando Camacho, con el 9%. Para ganar en primera vuelta, en Bolivia es necesario obtener la mitad más uno de los votos o el 40% y 10 puntos de diferencia sobre el segundo. Un escenario de segunda vuelta podría complicar al MAS, por la eventual unión electoral de las fuerzas de la derecha que promovieron la destitución de Morales.

elpais


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