En la lógica liberal, la esfera internacional deja de ser política para ser solamente un espacio de negocios estratégicos. En la cumbre del G20, Brasil quedó periférico. Una vez que se ve el abandono de determinados proyectos políticos del país, queda clara esa intención comercial", analizó el investigador, quien también es profesor de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. De acuerdo con Veloso, había un enfoque más político en el Gobierno del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, como una aspiración a que los BRICS también pudieran ser una plataforma de incidencia hacia la reforma del sistema de las Naciones Unidas, por ejemplo.
Asimismo, el experto destacó el enfoque comercial de China, más ávida en avanzar en el tratado de libre comercio del bloque. "Ante el escenario de incertidumbre, la agenda de China parece converger con esa nueva percepción de la actual cancillería brasileña de que lo internacional no es nada más que un mercado", consideró. "Claro que todo eso es especulación, pero me parece que si es así los BRICS se convertirán simplemente en un canal de acceso [comercial] más rápido a los chinos", añadió. Más: "El papel de los BRICS en el mundo sigue creciendo"
A su juicio, es posible que para 2017 se concrete una posición más firme hacia el tratado de libre comercio, lo que sería el paso final para que los BRICS se conviertan en un bloque de cooperación entre los cinco países. "Con un tratado comercial y una agencia propia de calificación de riesgos, sumados al Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) que ya está creado, me parece que asumirían definitivamente una posición central como bloque de poder, un polo de poder regulatorio de las dinámicas del capitalismo global", opinó Veloso. La VIII cumbre de los países BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) se celebra entre el 15 y el 16 de octubre.
Sputnik
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