La masacre de 140 personas en un bombardeo contra el funeral de la madre de un prominente líder rebelde yemení en Saná ha desatado promesas de venganza y críticas internacionales, mientras que la coalición árabe, a quien se responsabiliza del ataque, ha negado lo ocurrido y ha prometido una investigación.
El líder del movimiento rebelde de los hutíes, Abdelmalek al Huti, instó hoy a los yemeníes a luchar contra Arabia Saudí, que lidera dicha alianza, para vengar a las víctimas. EFE
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