Kerry apoyó, además, "la exigencia legítima del Reino de Arabia Saudí de que los hutíes retiren sus armas de la frontera saudí y respeten su integridad territorial". El jefe de la diplomacia estadounidense "subrayó nuestra profunda preocupación por el ataque del 8 de octubre contra una ceremonia funeraria en Yemen que provocó numerosas muertes civiles" y "saludó el compromiso del príncipe heredero sustituto a realizar una investigación inmediata y exhaustiva del ataque", al tiempo que llamó a Riad a "dar pasos urgentes para evitar que se repitan semejantes incidentes", dice la nota.
Desde 2014 Yemen es escenario de violentos enfrentamientos entre los rebeldes hutíes del movimiento Ansar Alá y los partidarios del expresidente Alí Abdalá Saleh, por una parte, y las fuerzas leales al presidente legítimo, Abdo Rabu Mansur Hadi, por otra, a las que apoya desde marzo de 2015 una coalición de países del Golfo Pérsico y África del Norte liderada por Arabia Saudí.
El conflicto costó la vida a más de 4.000 civiles entre marzo de 2015 y octubre de 2016, según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) de Naciones Unidas. El sábado, 8 de octubre, un ataque aéreo causó al menos 140 muertos y 525 heridos durante una ceremonia funeraria en la capital yemení, Saná. Lea más: Yemen, la guerra de la que no se habla Los rebeldes hutíes que controlan la capital acusaron del ataque a la coalición árabe liderada por Riad, pero ésta rechazó su implicación y anunció la intención de investigar el caso.
Sputnik
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