El hombre no estaba atado y tuvo la posibilidad de moverse por toda la casa durante su encierro. Y aunque físicamente se encontraba bien —pese a que tenía un aspecto algo descuidado—, el hecho de pasar 30 años sin contactar con otros seres humanos, más allá de sus padres, afectó a su salud mental. Actualmente, la Policía investiga las circunstancias de lo ocurrido. El hombre recién `liberado` está actualmente ingresado en un hospital y sin contacto con sus padres.
Sputnik
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