El mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó con el cierre de esas instalaciones para militares de EEUU en respuesta a potenciales sanciones por la compra de sistemas antiaéreos rusos S-400 y el reconocimiento por el Senado estadounidense del genocidio de los armenios en el Imperio otomano.
"El problema aquí es, una vez más, en qué dirección va Turquía con respecto a la la OTAN y las medidas que están tomando en otros asuntos que mencioné en el pasado, ya se trate de los S-400, o de retrasar los planes de la OTAN para la defensa de Europa, o de otras cosas", declaró Esper a los periodistas.
Para Esper, citado por el sitio web del Departamento de Defensa, "la Alianza debería discutir, si los turcos se plantean en serio esto".
Al mismo tiempo, el jefe del Pentágono apuntó que Turquía "es una nación soberana, para empezar, cuyo derecho inherente por lo tanto es albergar o no las bases de la OTAN o de las tropas extranjeras".
"Esto se convierte en un asunto de la Alianza, y su compromiso con la Alianza", reafirmó.
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