Los dos sectores del PSOE afrontan un comité federal a cara de perro

  01 Octubre 2016    Leído: 608
Los dos sectores del PSOE afrontan un comité federal a cara de perro
No hay margen de acuerdo entre los oficialistas y el sector crítico a Pedro Sánchez

No hay precedentes en el PSOE en los últimos veinte años de una lucha interna tan encarnizada y sin voluntad de acercamiento. Los casi 300 miembros del comité federal llegarán este sábado a la sede de Madrid convocados por los críticos y por la comisión ejecutiva en funciones con objetivos antitéticos. Los primeros quieren elegir una gestora que tome el poder hasta celebrar un congreso sin prisa, en los próximos meses, al considerar disuelta la ejecutiva de Pedro Sánchez. Los oficialistas defienden llevar ellos las riendas hasta un congreso inmediato, lo que quieren someter hoy a votación. No hay margen de acuerdo.



Todos los puentes están rotos; no hay interlocución. Esta era la situación anoche después de haber fracasado los tímidos intentos de tratar, al menos, unas mínimas reglas del juego de cómo conducir y ordenar hoy la reunión del comité federal. Ya que discutir sobre las cuestiones políticas de fondo que les separan era imposible, al menos se trataba de evitar hoy el caos que se puede vivir en este comité. Tampoco se logró.

Los prolegómenos del comité federal solo han servido para que cada sector consolide sus posiciones. Pedro Sánchez y sus seguidores defenderán hoy que los miembros del comité federal voten la celebración de un congreso, que tendría su primera parte en unas primarias el próximo 23 de octubre para que concurran los aspirantes a la secretaría general; él, desde luego. A mediados de noviembre se elegiría al resto de los órganos.

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Esta opción del congreso inmediato es el que quiso truncar el grupo crítico, que logró que 17 miembros de la ejecutiva federal dimitieran. Según la interpretación de este sector, esas dimisiones provocan la extinción inmediata de toda la ejecutiva. Una vez fuera de juego Sánchez y su equipo, según esta interpretación, las reglas marcan que del comité federal sale una comisión política o gestora que tomaría el poder del partido hasta que un congreso eligiera a un nuevo secretario general con el voto de los militantes. Pero no ahora. “No se puede votar en caliente y con las heridas tan abiertas”, señalaba ayer un miembro del sector crítico.

No dudan en el sector oficialista que lo que pretenden los críticos, además de ganarse a los militantes que ahora no comparten la promoción de esas dimisiones para derribar a Sánchez, es preparar el terreno para que la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, pueda presentarse a ese cónclave si se dan las condiciones. Si saliera adelante la propuesta de Sánchez de votar este sábado la convocatoria de un congreso para dentro de 22 días, ningún otro candidato se presentaría. No hay transacción posible entre estas dos posiciones con objetivos estratégicos tan diferentes.

Nunca pensó el sector crítico que Pedro Sánchez no iba a aceptar de inmediato que la ejecutiva se había extinguido y, por tanto, lo que iba a ser una discusión para elegir a una gestora va a derivar en un enfrentamiento a todo o nada. Todo lo que se ha omitido durante estos meses saldrá a la luz en este comité federal respecto al que muchos de sus miembros aguardan con cierta prevención por la posibilidad cierta de un enfrentamiento verbal sin precedentes.

Las chispas se convertirán en fuego cuando desde el sector oficialista se presente el conflicto con los críticos por la defensa de estos de “abstenerse” ante una nueva investidura de Mariano Rajoy para que por fin arranque la legislatura y no haya que repetir las elecciones.

ElPais

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