Vivieron en Varsovia, Polonia, durante dos años para tratar a su hijo en la Fundación Gajuszis, una organización que provee asistencia para niños con enfermedades crónicas. Pero de regreso a su país, la aerolínea British Airways extravió su silla de ruedas. Tras una larga espera, el personal les acercó una silla de ruedas, pero no era la suya, sino una más pequeña. Por su condición, si Nahuel permanece mucho tiempo sentado, comienza a sentirse incómodo. Aquella silla de menor tamaño solo empeoró las cosas.
Junto a ellos viajaba un asistente médico para controlar que el chico estuviera bien en todo momento. "Después de varias horas, Nahuel empezó a gemir y a mostrar señales evidentes de cansancio y malestar", dijo Andrea López, la madre de Nahuel, a diferentes medios británicos. Por este motivo, tanto ella como el profesional que los acompañaba decidieron recostarlo en el suelo con su respirador mecánico para que estuviera más cómodo. La empresa se demoró tanto en dar una respuesta al problema que la familia perdió su vuelo.
"Estábamos muy preocupados y el personal del aeropuerto nos decía que no sabía nada", contó la madre de Nahuel.
Por fin, una empleada se acercó y les dijo que tenían una reserva de hotel y un vuelo para el día siguiente. Nahuel fue transportado hasta el lugar en ambulancia. La pesadilla terminó 24 horas después, cuando pudieron regresar a Buenos Aires. Las autoridades aeroportuarias aseguraron estar investigando el incidente. La familia y la fundación, por su parte, tomaron medidas legales contra el aeropuerto.Sputnik
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