Los buzos rusos, quienes han sido entrenados especialmente para esta tarea, recibirán armamento de última tecnología para la detección y destrucción de fuerzas enemigas o artefactos explosivos. Entre otros, los militares recibirán fusiles de asalto anfibios ADS, que pueden ser usados en tierra y bajo el agua. Además, contarán con la ayuda de complejos de vigilancia submarinos, cámaras de seguridad y radares de detección.
A Crimea en 10 minutos Esta fuerza especial también se encargará de evitar la llegada de buzos amateurs, que se verán atraídos por la impresionante construcción. Asimismo, es posible que los militares encuentren en las aguas de la región municiones y bombas de la época de la II Guerra Mundial, que deben ser neutralizadas para seguridad de los habitantes.
Sputnik
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