El 70% de los entrevistados opina que Stalin jugó un rol positivo en la vida de la Unión Soviética, país que gobernó con mano de hierro durante tres décadas, frente al 19% que opina lo contrario.
En el año 2003, los resultados fueron del 53 y el 33%, respectivamente.
Las actitudes positivas que suscita Stalin en la población (admiración, respeto, simpatía) pasaron del 38% en 2003 al 51% actual; los sentimientos de indiferencia subieron del 12 al 26%; mientras que las valoraciones negativas (antipatía, miedo, aversión u odio) bajaron del 43 al 14%.
La tendencia, que se percibe en diferentes grupos de edad y entre los votantes de diversas fuerzas políticas hace suponer, a juicio del Centro Levada, que "la valoración positiva de este líder y del papel que desempeñó en la historia del país se estableció como una nueva norma social, pasando de una actitud mayoritariamente negativa en el pasado a neutral luego, y positiva ahora".
El estudio se llevó a cabo del 21 al 27 de marzo pasado en 50 regiones de Rusia mediante entrevistas a domicilio con 1.638 personas mayores de 18 años y un nivel de confianza del 95%.
En 2016, el Centro Levada fue designado como agente extranjero por el Ministerio de Justicia ruso.
Sputnik