El Brexit perjudica seriamente su salud mental

  11 Abril 2019    Leído: 819
El Brexit perjudica seriamente su salud mental

Psicólogos, terapeutas y encuestas acreditan que el divorcio colectivo de Reino Unido con la UE se vive como un trauma nacional. Seis de cada diez ciudadanos sufren por ello ansiedad

Del "blues" del Brexit, que afectaba exclusivamente a los partidarios de la permanencia, hemos pasado al "cabreo" del Brexit: un estado generalizado de hastío, indignación y mal humor que se ha extendido también a los partidarios de la salida y que afecta al conjunto de la población británica, estimada en 66 millones de almas.

"La angustia que existía en junio del 2016 por el impacto del resultado del referéndum se ha intensificado", certifica la psicoterapeuta Susie Orbach, la primera en sentar al Brexit en el diván en su despacho londinense de Hampstead. "Lo que está ocurriendo ahora empieza a parecerse a un trauma nacional, con pensamientos repetitivos e intrusivos sobre la situación política".

"Ante todo lo que estamos viviendo, la gente responde con incredulidad, con miedo y con el deseo de que todo haya sido un mal sueño", reconoce Orbach. "Una reacción traumática ocurre cuando sentimos el shock y continuamente repetimos la misma historia. Y esto es lo que llevo escuchando desde hace tres años, dentro y fuera de mi consulta".

Dicen los psicólogos que, después de la muerte de un ser querido, el divorcio es seguramente la experiencia más traumática por la que pueda pasar cualquiera. ¿Y qué es el Brexit sino un "divorcio colectivo" en el que una de las partes (la que se se marchado) lleva todas las de perder?


Ahora que la ley del divorcio británico ha eliminado el elemento de la "culpabilidad" en una ruptura matrimonial,todo son acusaciones y reproches mutuos entre los partidarios de la permanencia y de la salida por el caos en el que estamos. El forcejeo que se traen todos los días unos y otros a la puertas del Parlamento lo dice todo (por no hablar del vudú del Brexit que ocasionalmente aparece a la salida del metro de Westminster).

Aunque puestos a elegir culpables, la ira de los británicos se dirige contra los políticos, a los que consideran incapaces de cumplir con la misión imposible del "buen Brexit". Según una reciente encuesta de Britain Thinks, el 83% de los habitantes de "Brexitlandia" están hartos leer y escuchar todos los días en los medios la palabra maldita. El 70% piensa que unas nuevas elecciones no solucionarían nada y el 64% opina que el Brexit están "dañando" su salud mental.

"El Brexit ha convertido lo político en personal, y viceversa", nos avisó en su día la psicoterapeuta Susie Orbach, cuando acudimos por primera vez a su consulta. "Y la confrontación directa afecta a las propias familias: mucha gente joven no puede perdonar a sus padres por haber votado a favor de la salida y por haber condicionado su futuro".

"A menos que uno viva en una zona de guerra o en una dictadura, no se suele pensar en la política diaria como algo tan dañino", advierte Orbach. "Eso es lo que está ocurriendo ahora aquí: nadie puede escapar a la polarización causada por el Brexit. Sin una conversación a fondo para afrontar esa turbación mutua, la esperanza de una reconciliación nacional es muy remota".


"En última instancia, el Brexit está siendo una prueba de cómo soportar lo insoportable, que es esta incertidumbre que tenemos y de la que nadie puede disfrutar", advierte por su parte la terapeuta Julia Bueno (con sangre española y colombiana), autora de "El límite del ser. "Esa es una de las razones por las que la gente acaba yendo al psicólogo, por la frustración de luchar contra algo que no puede vencer".

"Nos hemos convertido en un país de pesimistas", asegura Rosie Carter, investigadora de la asociación Hope Not Hate, que ha "mapeado" las islas británicas para intentar captar el estado de ánimo de la población ante el Brexit. "Hace un año, el 71% de los partidarios de la permanencia eran pesimistas, pero en las zonas pro-Brexit la gente era más optimista. Ahora, la sensación se ha generalizado sin importar lo que votaron en el referéndum".

"Lo que existe ahora es una rabia y una frustración por la situación en la que estamos", declara Rosie Carter a The Guardian. "Y también una gran desconfianza en los políticos.La gente no se siente representada ni escuchada"

Hope Not Hate ha denunciado también el aumento de episodios de racismo desde el voto a favor del Brexit y la tendencia a convertir a los inmigrantes en chivos expiatorios. La incertidumbre que sacude el país se ha cebado especialmente con los tres millones de europeos que, tal y como advierte la italiana Elene Remigi, "seguimos en el limbo y demorando la decisión final". Muchos no lo han soportado y han decidido hacer las maletas. A esto le llaman el "Bréxodo".

Así las cosas, los británicos buscan consuelo en los libros de autoayuda, que han disparado sus ventas el 20% en estos tiempos de máxima ansiedad. "La gente está buscando un poco de seguridad y de paz mental, y no es de extrañar que este tipo de libros se estén haciendo tremendamente populares", reconoce Paul Sweetman, de City Books en Brighton.

Entre los títulos más buscados, La paradoja del chimpancé, de Steve Peters, y El arte sutil de que no te importe una mierda, de Mark Manson. A las estanterías de autoyuda han llegado también libros pensados para los "supervivientes" de la permanencia, como The Brexshit Book: a remainers self-help guide, de Steven S. Stevens, o A Brexit Survival Guide for remainers, de Francila Henderson.

A los dos lados del "trauma nacional" existe tanta ira como resentimiento, advierte la psicoterapeuta Susie Orbach. Cuando una familia se rompe, hay un grado de hostilidad que repentinamente emerge. Y ya vimos cómo acabaron Michael Douglas y Kathleen Turner en La Guerra de los Rose. El título de la película, por cierto, era un guiño a la Guerra de las Dos Rosas entre la casa de los York y la casa de los Lancaster, la misma que inspiró Juego de Tronos. ¿Sobreviviremos a la próxima temporada?

elmundo.es


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