La guerra por las drogas en México ha cobrado más de 80.000 vidas entre 2006 y 2015, de acuerdo con un estimado en el reporte de 2015 del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos.
Las rivalidades feroces entre los cárteles de México han causado estragos en la vida de los civiles que no tienen nada que ver con el tráfico de drogas. Los transeúntes, personas que se han negado a unirse a los cárteles, migrantes, periodistas y funcionarios de gobierno han sido asesinados.
El cartel de Sinaloa
La más grande franquicia de drogas en México suministra gran parte de la marihuana, cocaína y heroína comercializada en las calles de Estados Unidos. Con raíces en el oeste de México, el cartel de Sinaloa estableció el control de las rutas en los estados fronterizos de Chihuahua y Baja California, de acuerdo con el informe.
Controla entre el 40% y 60% del tráfico de drogas en el país, con ganancias de alrededor de 3.000 millones de dólares. A pesar de que funciona a través de organizaciones más pequeñas, este cartel es considerado uno de los más cohesivos.
Este cartel era manejado por el narcotraficante más famoso del mundo, Joaquín `El Chapo` Guzmán. Él emergió de las calles para liderar el imperio de la droga mediante el uso de asesinos y escuadrones para mantener el control.
Escapó por primera vez de prisión en 2001, tras cumplir ocho años de los 20 a los que estaba condenando. Estuvo fugitivo por más de una década.
Entonces, ¿qué tiene eso qué ver con Estados Unidos?
Los carteles mexicanos ganan entre 19.000 y 29.000 millones de dólares anuales por la venta de drogas en Estados Unidos.
CNN.es
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