"Su objetivo claro y manifiesto declarado de modo reiterado por las principales autoridades del Gobierno de la Generalitat, consiste en utilizar estas delegaciones para apoyar fines manifiestamente contrarios a los principios y objetivos de la política exterior de España", manifestó a los medios el canciller español, Josep Borrell, a su llegada al Foro Iberoamericano que se celebra estos días en Madrid.
La Cancillería informó a través de un comunicado que el pasado 17 de octubre el Gobierno catalán le trasladó su intención de abrir seis nuevas delegaciones en Viena (Austria), Tallin (Estonia), Zagreb (Croacia), Lisboa (Portugal), Estocolmo (Suecia) y Beirut (Líbano).
El jefe de la diplomacia española recordó que el departamento que dirige envió a la Generalitat un informe preceptivo para evitar que haya conflictos de interés con las embajadas españolas; el Gobierno catalán está obligado a solicitar dicho informe, aunque puede no acatar sus conclusiones.
"Ya sabemos que no nos van a hacer caso", lamentó Borrell.
También El Periódico de Catalunya publica un documento interno de Exteriores en el que se argumenta que estas delegaciones han sido "un instrumento fundamental para intentar la internacionalización del procés" y han servido para "denigrar la imagen internacional de España".
Reuters