Los arrestos, como también registros en casas y oficinas, han afectado a las empresas Petrobras Distribuidora, Ipiranga (subsidiaria de Ultrapar) y Raízen (una empresa conjunta de Cosan y Royal Dutch Shell), que en conjunto controlan el 70 % del mercado. La acción policial fue ordenada como parte de una pesquisa sobre la subida infundada de los precios del combustible.
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