Se precisa que el artefacto casero, colocado en una furgoneta, estalló junto a un destacamento de la milicia gubernamental filipina Fuerzas Armadas Ciudadanas.
La responsabilidad por el atentado fue asumida por el grupo terrorista Abu Sayyaf, vinculado con Daesh (proscrito en Rusia).
Fundado a principios de los años 1990, Abu Sayyaf perpetró en 2004 el peor atentado en la historia de Filipinas, la explosión de un ferri que dejó 116 muertos.