Fernando Alonso y Carlos Sainz presumen de la bandera de España en Montmeló

  14 Mayo 2018    Leído: 1325
Fernando Alonso y Carlos Sainz presumen de la bandera de España en Montmeló

Media hora antes de que se apagara el semáforo rojo, Inés Arrimadas atravesaba por uno de los pasillos del circuito de Montmeló. Buscaba afanosa su asiento en la recta de meta. "Voy con prisa, pero ojalá le vaya muy bien a Carlos y Fernando", comentó al enésimo aficionado deseoso de un selfie. La premura de la líder de Ciudadanos se justificaba por la estricta puntualidad del protocolo. La F1 no bromea con estas cosas. A las 14:56 horas estaban programados los himnos.

La tribuna de meta, donde no se alcanzaba los tres cuartos de entrada, saludó con respeto la Marcha Real. Muchos, si no la mayoría, en pie, como habían solicitado desde los altavoces. Sólo al final se filtraron algunos silbidos. Nada serio en comparación la última final de la Copa del Rey en el Metropolitano. Con Els Segadors, en una versión algo más extendida, se repitió la escena. Ovación de unos y leve reprimenda de los contrarios. Sobre los 31ºC del asfalto de Montmeló, las dos banderas de la discordia.

"Orgullo infinito"
Por entonces, Carlos Sainz y Fernando Alonso andaban tan concentrados en el coche que mejor ni acercarse. Como mucho, la novia del madrileño, que se animó en la parrilla pese a una incómoda férula en su pierna derecha. Linda Morselli, la pareja del asturiano, vivió también ajena a todos estos líos. En cualquier caso, el momento más intenso del domingo aún no había llegado. Ni de lejos.

Fue tras la carrera cuando los dos españoles presumieron de verdad con la enseña rojigualda. En la zona que la FIA denomina Pen Interview y que delimita para los medios audiovisuales. Un corralito de ardor patriótico entre amigos, aunque sin mayores titulares para los periodistas. Sólo después ambos se animaron en las redes sociales para agradecer el apoyo de los aficionados. "Orgullo infinito siempre al correr el GP de España", publicó Alonso en Instagram. "Un honor representar a este país junto a este crack", añadió Sainz en Twitter.

Renault, ahora cuarto
El séptimo puesto de Carlos, un calco al de 2017, traía más que feliz a su padre, siempre a su lado desde su llegada, el miércoles por la tarde. Incluso durante los malos ratos de los entrenamientos, cuando las mejoras en el RS08 no parecía rendir al nivel esperado. "El modo en que hemos dado la vuelta el fin de semana hasta amarrar este resultado es muy positivo", valoró el madrileño.

Y eso que su monoplaza sufrió un inesperado problema con el flujo de la gasolina en los últimos giros. "De inicio fui al ataque y ya al final conservando", admitió Sainz, cuyos seis puntos permitieron a la marca del rombo alzarse al cuarto puesto del Mundial de Constructores y desplazar así a McLaren.

El País


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