La parte oriental de Rajastán, ante todo los distritos de Alwar, Dholpur y Bharatpur, fue la más afectada, según el canal NDTV.
La intensa tormenta, acompañada de rayos, derrumbó casas, arrancó árboles y provocó cortes de líneas eléctricas.
La mayoría de las víctimas estaban durmiendo en sus casas cuando los techos se vinieron abajo. Las autoridades temen que la cifra de fallecidos vaya en aumento.
La ministra principal de Rajastán, Vasundhara Raje, ordenó iniciar de inmediato las labores de ayuda y restauración.
"Un incidente desafortunado, estamos cooperando estrechamente con las autoridades locales para mitigar la situación", publicó Raje en Twitter.
En Alwar, la tormenta arrancó de cuajo más de un millar de postes de electricidad sumiendo la ciudad en la oscuridad total.
"Tardaremos al menos dos días en restablecer el suministro", cita el diario Hindustan Times al ingeniero de la distribuidora local de energía eléctrica.
La tormenta de polvo y las fuertes lluvias también azotaron el miércoles por la noche la capital india, Nueva Delhi, con ráfagas de viento de hasta sesenta kilómetros por hora que obligaron a desviar una quincena de vuelos, entre ellos dos internacionales.
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