El policía Mohammad Naeem, uno de los siete agentes trasladados al Hospital General de Lahore tras la explosión que tuvo lugar en la noche del 14 de marzo, falleció el jueves a causa de las heridas, según el periódico Dawn.
Los médicos temen que la cifra de muertos vaya en aumento, ya que otros 11 heridos, incluidos cinco policías, siguen en estado crítico en varios hospitales de la ciudad. En total, 39 personas resultaron heridas en el atentado, según el ex inspector general de la policía de Punyab, Arif Nawaz.
Según el atestado policial, cuatro atacantes intentaron abrirse paso el miércoles hacia una convención religiosa que se celebraba en Raiwind, pero los agentes frustraron su intento. Tres sospechosos lograron escapar, pero uno detonó los explosivos que llevaba encima.
La policía responsabiliza del ataque al grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan.
La explosión del miércoles fue la primera que tuvo lugar en Lahore en lo que va de 2018.
El pasado año, esta ciudad pakistaní, capital de la provincia de Punyab, sufrió una serie de ataques terroristas que se saldaron con más de 60 muertos. Sputnik
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