Según el primer ministro, "se trata de decenas de miles de empleos en Australia" y "el objetivo es entrar en el Top 10".
Para lograr este objetivo, el gobierno de Turnbull establecerá un fondo de 3.800 millones de dólares australianos ($3.070 millones) que ofrecerá préstamos a los fabricantes locales de armamento en un intento de empujar las exportaciones de defensa.
El gobierno se propone elevar el monto de esas exportaciones desde los 1.500 millones de dólares hoy en día ($1.213 millones) a unos 2.500 millones ($2.020 millones).
El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) evalúa la cuota de Australia en el mercado global de armas en un 0,3%. El primer exportador de material bélico es EEUU, con una cuota del 33%, seguido por Rusia (23%), China (6,2%), Francia (6,0%) y Alemania (5,6%).
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