Lavrov: la ayuda de Rusia permitió derrotar a Daesh en Siria

  24 Enero 2018    Leído: 420
Lavrov: la ayuda de Rusia permitió derrotar a Daesh en Siria
El apoyo de Moscú permitió derrotar al grupo terrorista Estado Islámico (o Daesh, proscrito en Rusia y otros países) en Siria y proceder a la búsqueda de una solución política a la crisis en ese país, declaró el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
"Gracias a las acciones de las Fuerzas Armadas de Rusia, apoyadas por intensos esfuerzos diplomáticos, se logró derrotar al grupo terrorista Daesh en la República Árabe Siria, preservar al Estado sirio y crear las condiciones para resolver los problemas humanitarios y buscar una auténtica solución política, basada en la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU", dijo en la XXVI edición de las Lecturas Navideñas Internacionales.

El jefe de la diplomacia rusa constató que "hoy la situación en ese país (Siria), que ha sufrido tanto, poco a poco comienza a normalizarse".

Agregó que Moscú continúa llevando a cabo los preparativos para celebrar en la ciudad rusa de Sochi el Congreso del Diálogo Nacional sirio.
Está previsto que en el evento que se celebrará los próximos 29 y 30 de enero participarán más de 1.500 delegados sirios.

"Seguimos trabajando para organizar el Congreso del Diálogo Nacional en Sochi", dijo Lavrov.

Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto armado en el que las tropas gubernamentales se enfrentan a grupos armados de la oposición y a organizaciones terrorista

Rusia empezó a bombardear las posiciones de los grupos terroristas en Siria a finales de septiembre de 2015, a petición del presidente Bashar Asad, pero realizó retiradas parciales de su contingente militar en marzo de 2016, así como a principios y a finales de 2017.

Al mismo tiempo, el presidente ruso Vladímir Putin dejó claro que Moscú mantendrá presencia en la base aérea de Hmeymim y en el puerto de Tartus y enviaría refuerzos en caso de necesidad.
La resolución 2254, aprobada unánimemente en diciembre de 2015, fija el objetivo de establecer una gobernanza creíble, inclusiva y no sectaria en Siria, así como un calendario y un proceso para la redacción de una nueva Constitución, para después celebrar elecciones libres y justas bajo la supervisión de Naciones Unidas.

Rusia ayudará a resolver las crisis en Oriente Próximo

Rusia contribuirá a una solución política de los conflictos en Oriente Próximo, afirmó Serguéi Lavrov.

"Seguiremos contribuyendo a una solución política de las crisis y los conflictos que, por desgracia, desbordan Oriente Próximo", dijo Lavrov en la XXVI edición de las Lecturas Navideñas Internacionales.

Lea también: "Un nuevo orden mundial está naciendo"

Según el canciller ruso, "el ejemplo de Oriente Próximo y África del Norte muestra a dónde conduce la ingeniería social' irresponsable".

"El vacío político, legal y espiritual que se formó como resultado de la interferencia en los asuntos internos de los Estados soberanos de la región, fue llenado por los terroristas que lanzaron un desafío a toda la humanidad", subrayó.

El canciller ruso apuntó que el actual Gobierno de Ucrania surgido tras el golpe de Estado de hace cuatro años intenta sembrar discordia entre los ucranianos y los rusos.
El jefe de la diplomacia rusa sostuvo que el país vecino "ha sido víctima de experimentos geopolíticos peligrosísimos".

"Los radicales que llegaron al poder como consecuencia del golpe de Estado tratan de meter cizaña entre los dos pueblos hermanos", denunció Lavrov.

El ministro ruso lamentó asimismo la "connivencia con la usurpación de templos de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana canónica y con la violencia contra su clero y fieles".

"No cesan los intentos de restringir la actividad de esta confesión que es la mayor de Ucrania y de escindir las comunidades eclesiales", insistió.
Moscú pidió que organismos internacionales como la ONU, la OSCE, el Consejo de Europa o la Unión Europea, condenaran las persecuciones contra la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, agregó Lavrov, al lamentar que por el momento no se hayan producida la debida respuesta internacional.

El patriarca de Moscú y toda Rusia Kiril denunció el año pasado que se registraron muchos casos cuando en Ucrania grupos de paramilitares vestidos de camuflaje sacan por la fuerza a los feligreses de los templos de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana y se apoderan de los locales.

Según el patriarca ruso, los fieles de las iglesias ocupadas a veces terminan construyendo otro templo para realizar las misas, pero los grupos paramilitares los expulsan también del nuevo emplazamiento.
En Ucrania actualmente funcionan la Iglesia Ortodoxa Ucraniana canónica, que aunque tiene independencia administrativa se supedita al Patriarcado de Moscú, así como las estructuras eclesiásticas no reconocidas por la ortodoxa mundial: el patriarcado de Kiev y la Iglesia Ortodoxa Autocéfala.

Asimismo Lavrov precisó que la ley de Ucrania sobre la reintegración de Donbás justifica el uso de la fuerza para resolver la crisis interna ucraniana.

El canciller ruso subrayó que el obstáculo principal para resolver la crisis de Ucrania "es 'el partido de guerra' de Kiev, que decidió enterrar los acuerdos de Minsk y se deja ir a remolque de los extremistas al anunciar bloqueo de Donbás y al aprobar en la Rada Suprema la ley que justifica la solución militar a la crisis interna ucraniana".

Lavrov recordó que la única vía para resolver la crisis en Ucrania es el cumplimiento cabal y consecutivo de los acuerdos de Minsk.
El 18 de enero la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania aprobó la ley que define los territorios de las autoproclamadas República Popular de Donetsk (RPD) y República Popular de Lugansk (RPL) como "ocupados" y permite al presidente ucraniano enviar Fuerzas Armadas a la región en tiempos de paz para defender la soberanía del país, algo que hará posible legitimar el uso de las tropas ya presentes en Donbás en el marco de lo que Kiev califica de "operación antiterrorista".

Dicha ley fue criticada por las RPD y RPL que subrayaron que la normativa viola los acuerdos de Minsk y aleja a Donbás aún más de Ucrania.

No se lo pierda: Nadezhda Sávchenko: la ley de reintegración de Donbás es "jurídicamente inconsistente"

Desde abril de 2014 Ucrania lleva a cabo una operación contra las milicias en el este de su territorio donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al violento cambio de Gobierno ocurrido en Kiev en febrero del mismo año.

Los acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política del conflicto pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia cuyo resultado la ONU estima en más de 10.300 muertos.
Kiev acusó en varias ocasiones a Moscú de interferir en los asuntos internos de Ucrania, mientras que Rusia reiteró que no es parte del conflicto en Ucrania y desea que el país vecino supere cuanto antes la crisis.

Etiquetas: