CaixaBank gana 839 millones, un 31% más, tras la integración de BPI
Tras la comunicación al supervisor, el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, ha presentado hoy los resultados en Valencia, a donde CaixaBank ha decidido este mes trasladar su sede social por la crisis en Cataluña. Gortázar ha admitido que tras el referéndum ilegal del 1 de octubre, la red comercial tuvo que volcarse en “tranquilizar” a los clientes, que experimentaron “nervios e intranquilidad”. Ello se tradujo, ha reconocido, en un “impacto negativo en los depósitos, aunque moderado”. “En este momento no es adecuado cuantificar, pero esa retirada fue moderada, fue estabilizada y luego revertida y ahora seguimos creciendo con comodidad”, ha añadido. Para seguir bajo el paraguas del Banco Central Europeo y la liquidez del Eurosistema el banco optó por trasladar su sede social y fiscal y Valencia.
Gortázar también ha admitido que la preocupación de los clientes se tradujo en la apertura de cuentas "fuera de la comunidad autónoma de Cataluña". Este fenómeno, ha añadido el consejero delegado, se ha dado en todo el sector financiero. "Nuestros clientes son libres de abrir cuentas y cambiar saldos, pero no hay necesidad e hacerlo. Damos las facilidades para que estén tranquilos, pero no veo que sea en absoluto necesario", ha dicho Gortázar, quien ha añadido que él tiene su cuenta en la oficina de la Diagonal de Barcelona.
Gortázar niega presiones políticas
Al contrario de lo que sostienen las autoridades catalanas, en especial el vicepresidente Oriol Junqueras, ese cambio no es temporal, no ha fijado un plazo, sino que es indefinido. Gortázar lo ha afirmado en hasta tres ocasiones. “El Consejo de Administración fue muy claro. Si el consejo hubiera querido decir que el traslado es temporal, lo hubiera dicho Y no lo dijo”, ha dicho con rotundidad. Asimismo, Gortázar ha negado las presiones políticas del Gobierno central que han sugerido las instituciones catalanas para su traslado. “Ha sido una decisión técnica, exclusiva de CaixaBank y para defender a nuestros accionistas”, ha afirmado. El traslado de la sede social, ha añadido Gortázar, supondrá que el Consejo de Administración y la Junta de Accionistas se reúnan en Valencia.
Gonzalo Gortázar ha afirmado que el traslado se debe, entre otros motivos, a la confianza de la entidad en la Comunidad Valenciana. "Confiamos en la estabilidad del Gobierno valenciano", ha dicho el consejero delegado, quien ha destacado algunas grandes corporaciones de la comunidad, como Mercadona y el importante mercado que supone para CaixaBank, puesto que tiene más de un millón de clientes. En cambio, ha lamentado la mala "situación actual" que atraviesa Cataluña y que está suponiendo que se "difieran decisiones de consumo e inversión". "Confío en que no se prolongue en un periodo de tiempo largo. El efecto será dañino. Si no, será menor", ha aseverado.
El margen de intereses (que mide la actividad puramente financiera) creció en los primeros nueve meses del año un 15,2%, hasta los 3.550 millones de euros (un 6,5% sin BPI) respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las comisiones se incrementaron un 20,8%, hasta los 1.867 millones. Según el banco, el margen bruto alcanzó los 6.491 millones, un 9,3% más.
Descenso de la morosidad
La tasa de morosidad, por su parte, se situó en el 6,4% desde el 7,1% de hace un año, con una cobertura del 50%. Las dotaciones por insolvencias se situaron en 658 millones de euros, un 5,5 menos que en el mismo periodo de 2016. En el apartado de otras provisiones, según el banco, se incluyen 800 millones por prejubilaciones (455 millones) y una partida de 154 millones destinada a saneamientos por su participación en el banco malo (Sareb).
Los recursos totales de clientes del grupo se situaron en 350.014 millones de euros, el 15,2% más, tras incorporar BPI. La cartera crediticia bruta se redujo un 1,5%, mientras que la cartera sana lo hizo un 1,1%. El crédito a empresas, excluyendo a los promotores inmobiliarios, se incrementó un 1,8%, y el crédito al consumo, un 18,9%.
En cuanto a las cláusulas suelo, CaixaBank sostiene que ha pagado ya la mitad de las cerca de 94.000 reclamaciones recibidas dentro del procedimiento extrajudicial fijado por el Real Decreto Ley 1/2017. Los pagos, según la entidad, se han efectuado en los casos en los que “se ha considerado” que el cliente tenía la razón tras “una revisión exhaustiva y rigurosa”.
La mayoría de estas reclamaciones provenían, añade el banco, de clientes que procedían de entidades integradas por el banco en los últimos años y “no se ajustaban a los criterios de transparencia establecidos por la jurisprudencia”. En total, la entidad recibió 94.161 reclamaciones. De estas, el 48,5% cumplían con los criterios de transpaencia, según la entidad. El resto, más de la mitad, no lo hacían y el banco ha empezado a devolver las cantidades a los clientes. De momento, el importe satisfecho ha sido de 210 millones de euros.
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