Desde el 11 de septiembre Rusia afronta una oleada de terrorismo telefónico.
En ninguno de los casos los cuerpos de seguridad confirmaron las amenazas de atentado.
La semana pasada una fuente policial informó a Sputnik que las llamadas anónimas fueron realizadas desde el exterior por personas vinculadas al grupo terrorista Daesh (autoproclamado Estado Islámico, prohibido en Rusia y otros países).
Según la fuente, los ejecutores de las llamadas fueron identificados y serán declarados en búsqueda y captura.
El portavoz del Kremin, Dmitri Peskov, declaró que el presidente ruso, Vladímir Putin, fue informado de la situación y se toman todas las medidas para localizar a los culpables.
Sputnik
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