Guam: cómo una isla en medio del Pacífico llegó a ser un territorio no ocupado de EEUU
Por su posición geográfica forma parte de las islas Marianas; sin embargo, políticamente es un territorio no ocupado de EEUU, lo que legalmente se traduce para la ONU como un "territorio no autónomo" y considerado por muchos como una de los últimos vestigios del colonialismo.
Su historia como colonia comenzó en 1521 con la llegada del portugués Fernando de Magallanes. España reclamó la isla oficialmente en 1565, pero no hizo ningún esfuerzo real de colonizarla hasta el siglo XVII.
No obstante, al comienzo de la guerra en 1989 entre el decadente Imperio español y la potencia emergente de América, EEUU, Madrid no sabía que perdería territorios clave que sellaría su destino como imperio. Entre ellos se encontraban Cuba, Puerto Rico, las Carolinas, las Marianas —entre ellas Guam— y las Palaos.
Como botín de guerra, España cedió el control de Guam a Estados Unidos y vendió el resto de las Marianas a Alemania en 1899. Desde ese momento —exceptuando el periodo de ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial— hasta 1950 el gobernador de la isla fue un oficial naval designado por el presidente de Estados Unidos.
Después de 1950, el territorio fue gobernado por el Departamento del Interior y hasta 1995 la Oficina de Asuntos Insulares se encargó de la administración de la isla. Desde 1970 hasta la actualidad, Guam se ha inclinado hacia un Gobierno representativo.
Así, en 1978 el Senado estadounidense decidió otorgar a la isla el derecho a adoptar su propia constitución.
El comandante de las Fuerzas Estratégicas de Corea del Norte, general Kim Rak-gyom, reveló la semana pasada un plan de ataque preventivo contra EEUU que sería presentado a mediados de agosto al dirigente norcoreano, Kim Jong-un.
El plan prevé disparar cuatro misiles de alcance intermedio Hwasong-12 que sobrevolarían el territorio de Japón y caerían a unos 30 o 40 kilómetros de la costa de Guam.
Por su parte, el presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que Washington respondería con "fuego y furia" a Pyongyang y recordó que su primera orden ejecutiva fue la de modernizar el arsenal nuclear de EEUU.






