Un total de 1.629 habitantes, según él, fueron rescatados hasta la fecha, pero unos 600 residentes siguen atrapados en la zona del conflicto.
Los terroristas que se esconden en algunas áreas fuera de Marawi, aseguró Padilla, ya no están en condiciones de lanzar ataques importantes.
Sin embargo, el portavoz mencionó que en la ciudad vecina de Iligan se habían extremado las medidas de seguridad.
El teniente de alcalde de Iligan, Jemar Vera Cruz, dijo la víspera que algunos combatientes de Maute se habrían infiltrado en la ciudad.
De un total de casi 200.000 habitantes de Marawi, unos 191.000 pasaron a través de Iligan huyendo de los terroristas y alrededor de 31.000, según Cruz, todavía permanecen en los centros de acogida instalados en la ciudad.
En un principio, los militares filipinos se proponían recuperar el control de Marawi para el 12 de junio, Día de la Independencia de Filipinas, pero todavía hay algunas bolsas de resistencia.
Además de los militantes de Maute, en Marawi están presentes ahora los combatientes de grupos yihadista Abu Sayyaf y BIFF (Combatientes por la Libertad del Bangsamoro Islámico), así como combatientes extranjeros, según el portavoz de la 1ra División de Infantería de las Fuerzas Armadas de Filipinas (FAF), teniente coronel Jo-ar Herrera.
Las autoridades filipinas sospechan que el grupo Maute, vinculado a Abu Sayyaf, busca separar Marawi del resto del país y establecer una provincia del autodenominado Estado Islámico, o Daesh, organización terrorista proscrita en numerosos países, entre ellos Rusia.
Reuters
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