Voluntarios suecos responden llamadas de todo el mundo

  11 Junio 2016    Leído: 190
Voluntarios suecos responden llamadas de todo el mundo

“Para mantener este Estado de bienestar pagamos muchos impuestos y muy altos. Pero no nos importa, ni nos molesta”.

Responde Arash cuando llamamos al +46 771 793 336, el teléfono de asistencia que ha habilitado el Gobierno sueco para fomentar la marca Suecia, el país conocido mundialmente como el país del bienestar.

Desde su lanzamiento, el 6 de abril, han recibido más de 130.000 llamadas. La mayor parte llegan desde Estados Unidos, un 31%, pero otros países también llaman. Según asegura Sarah, desde Estocolmo, “desde que me uní al servicio he recibido llamadas de todas partes del mundo: India, Pakistán, Australia y Estados Unidos. También desde distintas ciudades europeas”.

Llamadas de cientos de miles de personas que quieren saber cómo se vive en Suecia.

No solo Arash habla del Estado de bienestar del país, los suecos valoran su país con un 7,2, muy por encima de la media de la OCDE, que está en el 6,6 sobre 10. “Tenemos un sistema que funciona, comparado con otros. Pero, estamos acostumbrados” asegura Eric desde Malmö y añade: “Estamos en lo más alto, pero es algo que se ha ido construyendo”.

Pero, ¿por qué viven tan bien los suecos?¿Cuáles son las claves?


Sanidad

“Suecia tiene un sistema sanitario público y universal. Todos los que vivimos aquí tenemos acceso gratis, pero si eres europeo necesitas la Tarjeta Sanitaria Europea” señala Carl desde Estocolmo.

Este sistema se financia a través del los impuestos que pagan sus ciudadanos, que son “entre un 30 y un 35% de retenciones del total de lo que ganamos” explica Eric. “Lo controla el Estado -añade-, aunque cada vez hay más empresas privadas gestionando hospitales”.


Educación
Los estudiantes universitarios cuentan con ayudas del Gobierno para poder pagar sus casas

La educación en Suecia también es gratuita: “Esta financiada por el Gobierno, las guarderías y la escuela primaria son públicas. Pero también en secundaria y bachillerato hay cada vez más privadas” señala Eric y remarca el “riesgo que esto supone porque algunas empresas consideran la educación como un negocio, solo quieren hacer dinero y esto pone en peligro el Estado de bienestar”.

En cuanto a la Universidad, Carl, que es estudiante, indica que “también son públicas y gratuitas, aunque los libros los tenemos que comprar nosotros”.

Todos los ciudadanos suecos tienen la posibilidad de acceder a una educación superior y, además, según asegura Carl “el Gobierno del país concede ayudas a los estudiantes para que puedan pagarse la casa y la comida”.


Prestaciones sociales
Suecia fue, en 1974, el primer país en añadir la baja por paternidad

El país no solo tiene ayudas para los estudiantes, también para las familias y personas mayores.

Suecia fue, en 1974, el primer país en añadir la baja por paternidad y, según explica Eric, “la baja por maternidad y paternidad está establecida por ley”. Es, de hecho, de los permisos más largos de europa: 483 días -es decir, 371 días más que en España- compartidos entre el padre y la madre, que deben cumplir un mínimo de 90 días cada uno y repartir el resto como quieran.

También tienen un sistema de pensiones que, según Carl, “es muy bueno para aquellos que nacieron entre las décadas de los 60 y 70”. Sin embargo, el joven estudiante considera que no será igual para aquellos que han nacido después de los 90 “los más jóvenes no tendremos lo mismo, el mundo ha cambiado tras la crisis económica”.


Infraestructuras
No todas las ciudades cuentan con metro, pero si con buenos sistemas de autobuses

Los suecos también están contentos con su sistema de transportes porque “el metro, los trenes y autobuses son muy buenos. Te puedes mover por la ciudad y por todo el país con ellos, nadie necesita tener coche. Y, además, son muy baratos” afirma Carl.

Sin embargo, “el sistema tiene sus pros y sus contras” señala Eric, que añade que lo malo es que “no todas las ciudades tienen metro”.

Pero, los suecos no solo responden a lo relativo al Estado de bienestar, también hablan sobre la actualidad, como el drama de los refugiados. Arash explica que “la más larga fue de unas dos horas, con un hombre de Birmania con quien estuve hablando sobre la crisis de los refugiados. Teníamos visiones distintas, pero siempre es enriquecedor”.

En realidad el teléfono lo han habilitado en conmemoración de los 250 años desde que el país aprobara la primera ley constitucional del mundo para abolir la censura, proclamándose como el primer país del mundo. ¿Fue este el comienzo de todos los bienestares?

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