Sin embargo, las perspectivas de las iniciativas económicas del nuevo presidente hacen surgir cada vez más preguntas. "En más de 100 días de su presidencia, Donald Trump no ha aplicado ninguna reforma particularmente significativa", se constata en la revisión.
Así, Trump había propuesto asignar un billón de dólares para el desarrollo de la infraestructura y la construcción en el país, pero más tarde se supo que el término de ejecución de dicho importe se iba a extender por cerca de 10 años. Además, la reforma fiscal del mandatario es fuertemente criticada por ser contraria al objetivo de reducir el déficit de la cuenta corriente de Estados Unidos.
La inversión y el crecimiento económico de EEUU van a sufrir por la política de Trump, señala la experta.
"Los intentos artificiales de controlar el déficit comercial van a perjudicar la inversión y el crecimiento, y la implementación de los proyectos del presupuesto amenaza con aumentar aún más el déficit en cuenta corriente, ya sustancial", dice Orlova. El debilitamiento de la moneda estadounidense podría ser una consecuencia muy probable de la política económica del nuevo presidente, concluye.
Etiquetas:






