Disolución dolorosa
Desde su punto de vista, la desaparición de la OTAN va a suceder de manera dolorosa. El proceso de desintegración hipotético empezó después de la investidura de Donald Trump, cuya postura hacia la Alianza "será tan errática como su campaña presidencial".
A día de hoy, el mandatario estadounidense se ha rodeado de secretarios que apoyan a la OTAN y le aseguró a la primera ministra británica, Theresa May, su lealtad a la organización. Pero pronto cambiará el rumbo y de nuevo criticará a los aliados y calificará al bloque de "obsoleto", predice Shapiro.
Sin embargo, en la etapa inicial, la Alianza va a existir como antes: las tropas estadounidenses seguirán en Europa, sus aviones continuarán patrullando la región del Báltico, sus soldados tomarán parte en las maniobras de la OTAN, etc.
En cierto modo, Trump fortalecerá la Alianza, dado que los europeos aumentarán el gasto en defensa, reconsiderarán los mecanismos de cooperación militar y anunciarán la nueva meta del bloque, la lucha antiterrorista.
Actuación de Europa
La organización preservará su significado simbólico, pero ya estará claro que la OTAN no va a funcionar. EEUU estará demasiado preocupado con la construcción del muro en la frontera sur del país, mientras que Polonia, Francia y Alemania decidirán que un nuevo mecanismo de defensa de la Unión Europea es el más adecuado para protegerse a sí mismos, agrega Shapiro.
Como resultado, la UE enviará armas a Ucrania en caso de una escalada en el este del país eslavo, mientras que la OTAN se declarará neutral, opina.
Asimismo, en 2018 habrá en Egipto un nuevo golpe de Estado a causa del colapso económico que derivará en que centenares de miles de refugiados inundarán las costas de Grecia e Italia. En este caso, la OTAN tratará otra vez de actuar. En particular, propondrá interceptar los barcos con migrantes y enviarlos a sus países de origen, de manera análoga a como el bloque lo hizo en el mar Mediterráneo en el 2016.
No obstante, los países de Europa del Este, descontentos por la neutralidad de la Alianza respecto a Ucrania, rechazarán esta iniciativa. Paralelamente, EEUU no se posicionará de ningún lado, así que no tomará ninguna medida, escribe Shapiro.
Golpes de Estado en Oriente Próximo
En cuanto a Oriente Próximo, el experto predice un golpe de Estado en Bagdad orquestado por Teherán. Según el columnista, Irán lo va a organizar en respuesta a los registros de los buques iraníes en el golfo Pérsico por parte de los norteamericanos.
Los iraníes exigirán que las tropas estadounidenses se retiren de Irak. Mientras tanto, las fuerzas conjuntas de Irán e Irak atacarán a los turcos en el Kurdistán iraquí y empezarán a suministrar armas a las milicias kurdas en el sureste de Turquía.
Turquía, que es miembro de la OTAN, instará a que la Alianza invoque el 5º artículo de la organización y reconozca que las acciones de Teherán son una agresión, además de solicitar ayuda. La mayoría de los miembros europeos de la Alianza se negará por completo a ayudar a Ankara. Este hecho conducirá a la renuncia del secretario general del organismo, Jens Stoltenberg. Al dejar su cargo, Stoltenberg explicará que no tiene sentido encabezar una organización que no reacciona a las peticiones de sus miembros, elucubró Shapiro.
Nuevo jefe de la OTAN
De acuerdo con el escenario imaginado por Shapiro, el excanciller alemán Gerhard Schröder se convertirá poco después en nuevo el jefe de la OTAN. Rusia saludará la designación y declarará que no tiene nada en contra del ingreso de Serbia y Montenegro en la Alianza, conjetura el experto.
Sin embargo, Schröder no conseguirá alejar al organismo de la crisis. La mayoría de los miembros europeos, enfadados por las buenas relaciones del secretario general de la Alianza con Rusia, enviará a sus oficiales del Estado Mayor bajo el mando de la UE. Como resultado, las maniobras de la OTAN dejarán de realizarse, las arcas del organismo se vaciarán, mientras que la mayoría de los países dejará de asistir a las cumbres, cree Shapiro.
Todos entenderán por qué la alianza se desintegró, preludia el experto. Desde hace muchos años, los integrantes de la OTAN no han podido ponerse de acuerdo en muchas cuestiones y se han olvidado de lo más importante: la necesidad de cumplir con su deber respecto a la defensa común, explica el columnista.
Shapiro está convencido de que la solidaridad de los miembros de la Alianza desaparecerá por completo durante la presidencia de Trump. Su filosofía de `América es lo primero` provocará que los aliados de EEUU dejen de estar interesados en una alianza con Washington, concluyó.
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