Otro senador, Lindsey Graham, anunció su intención de "dar al presidente Trump la oportunidad de hacer pagar a Rusia por la intervención en las elecciones". Según el legislador, los miembros del Partido Republicano que cuestionen la participación de Moscú en los ciberataques que se produjeron en Estados Unidos durante los comicios "no son republicanos ni patriotas". El 9 de enero, Estados Unidos también añadió a la `lista negra` a Alexandr Bastrykin, el principal investigador de Rusia y un cercano colaborador del presidente ruso Vladímir Putin, y a otros cuatro funcionarios rusos por presuntos abusos contra los derechos humanos. Lea también: "Las sanciones son una herramienta muy útil"
Según la Administración del país, estas sanciones, anunciadas por el Departamento del Tesoro, no están vinculadas con las acusaciones de `hackeos`, sino con la Ley Magnitsky de 2012. Sin embargo, la CIA, el FBI y la NSA no dejan de acusar a Rusia de "injerir" en las elecciones presidenciales de EEUU, aunque se niegan a publicar pruebas de esta supuesta interferencia. El informe de los servicios de inteligencia indicó que sus conclusiones provienen de "operaciones encubiertas rusas que influyen en las elecciones" basadas en programas de televisión rusos y mensajes en las redes sociales.
Sputnik
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