La OPEP sigue siendo el cártel más poderoso del planeta

  21 Mayo 2016    Leído: 167
La OPEP sigue siendo el cártel más poderoso del planeta
Controla el 35% de la producción mundial de petróleo y sus decisiones hacen temblar las economías
El presidente de Repsol, Antonio Brufau, acusó a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), durante la junta de accionistas de la petrolera, de «manipular los precios del crudo» y mostró su deseo de que «deje de ser un cártel».

Hay que recordar que la OPEP está integrada por 13 de los mayores productores de petróleo del mundo y controla este mercado desde su creación, hace casi 56 años, a instancias de Venezuela. Su poder volverá a sufrir otra prueba de fuego el próximo día 2 de junio, cuando celebre la 169 cumbre ministerial en su sede de Viena. La OPEP vertió a los mercados 31,5 millones de barriles diarios de petróleo durante 2015, aproximadamente el 35% del total mundial.

En esa cumbre se enfrenterán dos posturas: una, la de Arabia Saudí, el mayor productor mundial de crudo, que se ha negado durante los dos últimos años a rebajar la producción de petróleo para mantener a la baja sus precios (se desplomaron desde los 115 dólares el barril en junio de 2014 hasta los 28 dólares en enero de 2016) y hundir así la industria del «fracking» en Norteamérica, además de perjudicar notablemente a Irán, su histórico enemigo. Los otros doce países de esta organización (Angola, Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irak, Kuwait, Nigeria, Qatar, Irán, Libia y Venezuela) volverán a insistir en su postura de recortar la producción para hacer subir los precios.

La decisión de estos últimos países es respaldada por los otros grandes productores de petróleo que no pertenecen a la OPEP, como Rusia, México y Egipto. Estados Unidos, que pugna con Arabia Saudí por el liderazgo mundial, va por libre, ya que la industria del «fracking» le permite una notable autonomía. Esto ha hecho que la producción de la OPEP respecto al total mundial haya bajado del 40 al 35% en el último año.

El principal problema que ha tenido y tiene la OPEP está en su propio seno: la indisciplina. La variedad de los países que lo integran (distintos continentes, diferentes regímenes políticos, etc...) ha hecho que tanto cuando los precios son altos como cuando son bajos ninguno de ellos respete las cuotas asignadas, por lo que la producción real de este cártel siempre es superior a la oficial.

Precisamente, el exceso de oferta de crudo en los mercados internacionales por el rechazo de la OPEP a rebajar su producción y por la ralentización de la economía mundial ha propiciado la caída de los precios. La OPEP pronostica para este año un consumo total estimado de 94,18 millones de barriles al día, frente a un bombeo de 95,13 millones. El cártel también mantiene estable su producción en unos 31,5 millones de barriles diarios.

Si la OPEP había perdido algo de fuerza en los últimos meses por la caída de los precios del petróleo y la pujante industria del «fracking» en EE.UU., la vuelta de Irán tras el levantamiento de las sanciones vuelve a convertir a este cártel en el más poderoso del planeta. Si fuerzan una subida de los precios, actualmente en 48 dólares el barril, ralentizarían la leve recuperación económica mundial e impactaría negativamente en los países emergentes que, como China e India, se han convertido en los mayores consumidores de crudo del mundo.

En los mercados internacionales de petróleo se utilizan fundamentalmente tres referencias entre los casi doscientos tipos de crudo que existen: el Brent (para Europa), el Texas (América) y la cesta de la OPEP, compuesta por siete tipos distintos de crudo. El Brent y el Texas son ligeros y, por lo tanto, más caros. Sin embargo, los de la OPEP suelen ser, exepto los procedentes de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, más pesados y baratos. Esta semana, por ejemplo, mientras la cotización del Brent y del Texas está sobre los 48 dólares el barril, el de la OPEP no llegaba a los 44 dólares.

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