Los talibanes siguen sin consolidar su gobierno en Afganistán y negocian el reconocimiento internacional

  21 Septiembre 2021    Leído: 265
Los talibanes siguen sin consolidar su gobierno en Afganistán y negocian el reconocimiento internacional

El régimen insurgente exigió ser reconocido para colaborar en las investigaciones por violaciones a los derechos humanos. Además, pidió ayuda a la OMS para paliar la crisis humanitaria que se acentuó con su llegada al poder.

Mientras sigue sin consolidar la conformación del gobierno, el régimen talibán condicionó las investigaciones por las denuncias sobre las violaciones a los derechos humanos en Afganistán al reconocimiento de la comunidad internacional.

El viceministro de Información y Cultura talibán, Zabihula Muyahid, advirtió este lunes que para que las autoridades instauradas investiguen esas denuncias, tienen que ser “reconocidas” por la comunidad internacional, antes de afirmar que, si esto ocurre, los insurgentes allanarán el camino para iniciar una investigación en este sentido.

“Hasta que seamos reconocidos, este es un enfoque unilateral”, explicó Muyahid, quien consideró que “es bueno” que la comunidad internacional “trate con responsabilidad” y “reconozca” al Gobierno talibán “como una administración responsable”.

“Después de eso, pueden compartir legalmente cualquier inquietud que tengan con nosotros y nosotros las abordaremos”, agregó, según reporta Tolo TV.

Luego de que los talibanes regresaran al poder en Afganistán, la comunidad internacional ha expresado su preocupación por presuntas violaciones a los derechos humanos en el país.

Mientras, la Comisión Independiente para los Derechos Humanos de Afganistán (CIDHA) anunció el domingo oficialmente la suspensión de sus actividades ante la imposibilidad de llevarlas a cabo.

De forma paralela, denunció el “desprecio continuo por los Derechos Humanos” de los insurgentes y citó como ejemplos los ataques a defensores de Derechos Humanos y “violaciones flagrantes del Derecho Internacional Humanitario”.

En particular mencionaron las “restricciones” impuestas por los talibanes a la actividad laboral de las mujeres y su participación en la vida pública.

Por su parte, los talibanes pidieron este lunes ayuda internacional para paliar la crisis sanitaria en Afganistán, acentuada por la toma del poder de los fundamentalistas, durante una reunión con el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Si la comunidad internacional no provee ayuda en el sector sanitario y otras áreas, Afganistán se enfrenta a una crisis humanitaria”, dijo durante una rueda de prensa en Kabul el primer ministro del Gobierno interino de los talibanes, el mulá Hassan Akhund, según una nota de prensa difundida por los insurgentes.

Akhund también llamó a acabar con el bloqueo de fondos impuesto por numerosos países e instituciones tras la toma del poder por la formación islamista hace poco más de un mes, así como a poner fin a las sanciones que pesan sobre los líderes talibanes.

“La presión no resuelve problemas que podrían solucionarse a través del diálogo. Las sanciones que siguen en vigor deberían ser retiradas”, afirmó el primer ministro, en presencia de una delegación de la OMS encabezada por Ghebreyesus.

El director general de la OMS llegó este lunes a Kabul en compañía del director regional para la OMS, Ahmed Al-Mandhari, para reunirse con las autoridades del Gobierno de los talibanes y constatar la crisis humanitaria del país, comentó a la agencia EFE el ministro de Salud en funciones, Wahid Majrooh.

Según los talibanes, Ghebreyesus se comprometió a intentar “aumentar la asistencia” de la OMS y “salvar a Afganistán de una crisis humanitaria”.

El director de la OMS reconoció, añadieron los islamistas, que los fondos donados por la comunidad internacional antes de la llegada al poder de los fundamentalistas “han sido congelados”, aunque prometieron que intentarán enviar este dinero al país asiático.

El sistema de salud de Afganistán ha estado al borde del colapso tras la llegada de los fundamentalistas al poder, y la interrupción del envío de los fondos de asistencia ocasionó la falta de pago de los salarios y graves problemas para reabastecer los suministros.

Las autoridades sanitarias del país han pedido a la comunidad internacional maneras para la liberación de los fondos, asegurando que el sistema podría colapsar muy pronto.

En las últimas semanas los organismos internacionales han enviado toneladas de material médico e insumos para atender la crisis en los centros de salud de manera inmediata, mientras buscan una solución al problema.

Mientras presionan por el reconocimiento internacional, los talibanes informaron este lunes del arresto de decenas de personas en relación con los atentados ocurridos en los últimos días en la provincia de Nangarhar, que causaron la muerte de varios talibanes y civiles, reivindicados por el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

“Nuestras fuerzas de seguridad han arrestado a un gran número de personas por sospechas con relación a las recientes explosiones en la ciudad de Jalalabad, de la provincia de Nangarhar (este)”, dijo a EFE el portavoz talibán Bilal Karimi.

Estas personas están bajo “investigación”, agregó el portavoz sin precisar más detalles.

Un funcionario del gobierno de la provincia oriental aseguró, en condición de anonimato, que “el número de detenidos ronda las 30 personas y casi todos ellos fueron arrestados por la dirección provincial de inteligencia”.

Varias explosiones tuvieron lugar el sábado y el domingo pasado en la ciudad de Jalalabad en las que al menos seis personas murieron y unas 25 resultaron heridas, de acuerdo con los talibanes.

Estos ataques fueron reivindicados ayer por el Estado Islámico, según un comunicado de la agencia de información de los radicales, Amaq, difundido por sus canales de propaganda en internet.

Se trata de los primeros atentados que tienen lugar en el país desde que los talibanes tomaron el control total del Afganistán con la retirada de las tropas de Estados Unidos, poco antes de la medianoche del 31 de agosto.

La región de Nangarhar, donde se encuentra Jalalabad, se ha mantenido como la principal zona de operaciones en Afganistán desde que ISIS se instaló en el país en 2015. En los últimos años ha habido en esta zona numerosos enfrentamientos entre sus combatientes, los talibanes y las tropas afganas y extranjeras.

A pesar de esa fuerte oposición, ISIS mantiene su presencia en áreas remotas de Nangarhar y se ha convertido ahora en la principal amenaza contra los talibanes, al ser capaces de perpetrar atentados como el del pasado 26 de agosto en el aeropuerto de Kabul, que dejó al menos 170 muertos.

(Con información de EFE y Europa Press)


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