La fascista Zohrabián requiere en la PACE la liberación de los saboteadores armenios 

  20 Abril 2021    Leído: 1096
 La fascista Zohrabián requiere en la PACE la liberación de los saboteadores armenios 

Mañana en la sesión primaveral de la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo (PACE) se prevé el estudio del asunto sobre así llamados “prisioneros de guerra” en Azerbaiyán. La miembro de la delegación armenia Naira Zohrabián afirma que la discusión de dicho asunto fue iniciada por los principales grupos políticos en la PACE, entre los cuales “existe un  consenso en lo tocante a que Azerbaiyán, al no traspasar los prisioneros de guerra, viola el derecho internacional”.

Zohrabián con anterioridad ejercía prisión en la circulación del asunto sobre “los prisioneros de guerra” en el seno de la PACE. Hace un mes, en la sesión de la comisión de la Asamblea sobre la migración, refugiados y desplazados forzosos, exhortó al Consejo Europeo a “pasar de los deseos bondadosos hacia los pasos concretos”, es decir ejercer una presión fuerte sobre Azerbaiyán a este respecto. Con todo eso, todos sus discursos se caracterizan por las acusaciones dirigidas contra Bakú en “las declaraciones antiarmenias”, “actos fascistas”, etc.

Sin embargo, la estimativa de Zohrabián y los círculos proarmenios en la PACE que con  Azerbaiyán se puede hablar solo en la lengua de presión, está lejos de la realidad. A diferencia de Armenia, que privó de su subjetividad según los resultados de la guerra de 44 días en las relaciones internacionales, Azerbaiyán es un estado autárquico, que admite en la relación con el mundo exterior, inclusive varias estructuras europeas, solo un diálogo de derecho igual. En caso de la adopción de una resolución antiazerbaiyana por la PACE en cuanto al asunto de “los prisioneros de guerra”, sus exigencias serán ignoradas. La posición oficial de Azerbaiyán es conocida: Azerbaiyán no dispone de ni un solo prisionero de guerra, y todas las personas que se consideraban así, ya se habían entregado a Armenia en correspondecia a la declaración trilateral sobre el cese el fuego del 10 de noviembre de 2020. Los militantes armenios, que se encuentran hoy bajo el arresto en Azerbaiyán, fueron llevados de Armenia al territorio de nuestro país una vez acabados los enfrentamientos. Ellos cometieron unos delitos muy graves contra los militares y los civiles de Azerbaiyán. Estos militantes de Armenia, conforme a varias convenciones internacionales, son saboteadores y terroristas, y no pueden ser considerados ni de un modo  en calidad de los prisioneros de guerra en virtud de conforme a las disposiciones de la Convención de Ginebra.

Entre tanto, la propia Zohrabián, que apela, hoy en día, al “derecho internacional” y los valores de humanismo, había sido notada en reiteradas ocasiones en la vanguardia de una política de azerbaiyanofoba, que se ha reinado hasta ahora( a propósito, con acuerdo a la última encuesta, solo un 3 % de la población armenia opinan la posibilidad de la convivencia de los armenios y azerbaiyanos). La diputada del Partido oligárquico “La Armenia Próspera” amenazaba en muchas ocasiones a Azerbaiyán con nuevas conquistas territoriales, hacía las sesiones de fotos militaristas con un fusil en la mano. De verdad, su disposición a guerrerar resultó mucho más modesta que la de la esposa de Nikol Pashinián Anna Akobián, que, al menos, visitó Karabaj durante la guerra.

La reacción de Naira Zohrabián es muy exponencial a las palabras publicadas casi un año antes de que empezara la guerra de 44 días de la vicepresidenta primera Mehriban Aliyeva:”Soñamos con solo escuchar el shikeste de Karabaj juntos en la tierra de Karabaj!”. Zograbián, entonces, no demoró en expresar su opinión a este respecto:”Lanzo un desafío a la primera vicepresidenta de Azerbaiyán y declaró con firmeza que no escuchará el mugam en Karabaj, pero doy la palabra escuchar y oír el comitas en Bakú”. Así, Zohrabián amenazó conquistar Bakú, ocupar la misma fila junto con los generales armenios, que amenazaban a “tomar té en la costa del Caspio” en el caso de estallar una nueva guerra de Karabaj.

Como es sabido, la historia ordenó de manera distinta y la guerra de 44 días, acabada con una derrota del ejército armenio, hizo las esenciales correctivas en la retórica de Naira Zohrabián. En lugar de las amenazas anteriores, cuenta en las arenas internacionales de los desastres de la Armenia perdedora. Entre tanto, en los días de guerra Naira Zohrabián exhortó a cometer unos delitos militares nuevos. Después de que fuera conocida la liberación por nuestros ejércitos de la ciudad de Shushá, la diputada armenia en la forma ultimativa exigió del liderazgo de Armenia  lanzar un ataque militar por el embalse de Mingachevir. Ella no se sintía contenta de que la camarilla belicista se defirió en los días de guerra en el nicho de la aniquilación de la población civil azerbaiyana- con los bombardeos de misil nocturnos a la Ganjá durmiente, de Bardá, Terter y otras ciudades de Azerbaiyán.

Sus puntos de vista nacistas Zohrabián confirmó y con la declaración de que si el primer ministro Nikol Pashinián aceptara la propuesta  del presidente de Rusia Vladímir Putin y detuviera la guerra el 19 de octubre, Shushá se seguiría manteniendo bajo el control armenio. En este caso “ en cualquier garantía de la seguridad ni un solo azerbaiyano no volviera a Shushá- y ya”, se desconsolaba la diputada. El propio hecho de la estancia de Naira Zograbián en la PACE-estructura, llamada a defender los derechos humanos, pero no hacerse  la arena para los fascistas- es desacreditador para todo el Consejo Europeo.


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