Sin contaminación, los niños que nacen ahora tendrían 20 meses más de vida

  03 Abril 2019    Leído: 347
Sin contaminación, los niños que nacen ahora tendrían 20 meses más de vida

La mala calidad del aire -en zonas exteriores y en el interior de las viviendas- provoca pérdidas en la esperanza de vida comparables al tabaquismo activo.

Si los humanos fuésemos capaces de eliminar la contaminación atmosférica -por lo menos siguiendo los valores de calidad del aire que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS)-, los niños que nacen ahora tendrían una esperanza de vida 20 meses superior a la actual.

Un año y ocho meses más de vida es el promedio mundial con el que se beneficiaría la humanidad pero las ganacias serían importantes sobretodo en los países en desarrollo, donde se mantiene hasta ahora una esperanza de vida limitada y donde sus habitantes están afectados con la mala calidad del aire derivada de exigencias como el uso de carbón para cocinar.

Estas son las principales conclusiones del informe Estado Global del Aire 2019 ( State of Global Air/2019 ), un estudio publicado esta semana por el Health Effects Institute (entidad independiente con sede en Boston, Estados Unidos) y el Institute for Health Metrics and Evaluation (entidad adscrita a la Universidad de Washington, EE.UU.), en colaboración con la Universidad British Columbia (Canadá).

Los datos que se presentan en este informe destacan que la mala calidad del aire provocada por la emisión de contaminantes a la atmósfera continúa siendo uno de los principales factores de enfermedades y muerte en buena parte del planeta. “En 2017, la contaminación atmosférica se situó en la quinta posición en el ranking global de factores de riesgo de muerte; con 5 millones de muertes prematuras y 147 millones de años de esperanza de vida perdidos”, detalla el informe que ahora se presenta.

Los factores principales que se tienen en cuenta en este estudio para calcular el efecto de la mala calidad del aire en la salud humana son la presencia de partículas menores de 2,5 micras (PM-2,5), ozono troposférico (contaminante derivado de diversas actividades humanas) y los diversos compuestos derivados del uso de combustibles sólidos (carbón, madera y similares) en viviendas no adecuadamente ventiladas. El 92% de la población mundial vive en la actualidad en zonas (sobretodo ciudades) en las que se superan los niveles considerados como seguros por la Organización Mundial de la Salud, recuerda el trabajo dirigido por el Health Effects Institute.

La exposición a las PM-2,5, indica en concreto este informe, es responsable de la pérdida de poco más de 1 año de esperanza de vida, la contaminación del aire en las viviendas provoca la pérdida de 9 meses de vida y el ozono que se forma en las capas bajas de la atmósfera hace que perdamos como media 1 mes de vida. En conjunto, la contaminación del aire reduce la esperanza de vida casi tanto como el tabaquismo activo, recuerda el informe Estado Global del Aire.

Diferencias por países y nivel económico

Las exposiciones a PM-2,5 reducen la esperanza de vida en un promedio estimado de 1 año y 7 meses en el sur de Asia y 1 año y 3 meses en el norte de África y Medio Oriente

Los datos sobre contaminación y esperanza de vida se refieren al conjunto de la población mundial pero, como destaca y reitera en nuevo informe, los efectos negativos los padecen en especial los habitantes de los países en desarrollo.

Por ejemplo, las exposiciones a PM-2,5 reducen la esperanza de vida en un promedio estimado de 1 año y 7 meses en el sur de Asia y 1 año y 3 meses en el norte de África y Medio Oriente. El impacto en la expectativa de vida en los países más desarrollados es mucho menor, aproximadamente 4 meses y medio en promedio en las regiones de altos ingresos de América del Norte y Asia Pacífico.

En regiones donde la contaminación del aire -en el exterior- es alta y -además- es común cocinar o calentar las viviendas quemando combustibles como madera o carbón, se suman los efectos negativos y pérdida de esperanza de vida es muy superior.

En el sur de Asia, por ejemplo, la contaminación del aire en los hogares contribuye a una pérdida adicional de la esperanza de vida de aproximadamente 1 año y 3 meses, lo que hace que la pérdida de la esperanza de vida total de la contaminación del aire sea de 2 años y 6 meses. En África subsahariana, donde más del 80% de las personas cocinan con combustibles sólidos, la contaminación del aire en los hogares domina el impacto en la esperanza de vida, lo que representa 1 año y 4 meses; de los casi 2 años de pérdida de la esperanza de vida de la contaminación del aire en general. Dado que la expectativa de vida en esta región ya es la más baja del mundo (62,8 años en promedio), el impacto proporcional de la contaminación del aire también es mayor.

“Dado que la exposición a la contaminación acorta la esperanza de vida, mejorar la calidad del aire -tanto en el exterior como en el interior de las viviendas- podría ayudar a las personas a vivir más tiempo”, concluye el informe, en el que se indican incluso los beneficios que se pueden esperar si se van consiguiendo mejoras paulatinas en la calidad del aire (hasta alcanzar los objetivos de la OMS).

Si se consigue el nivel recomendado de no superar los 10 μg / m3 de PM-2,5, por ejemplo, los habitantes de Bangladesh tendría un incremento de la esperanza de vida de 1,3 años, mientras que en India, Nigeria y Pakistán la ganancia sería de aproximadamente 1 año de esperanza de vida.

Lavanguardia


Etiquetas: contaminación